Una billetera entre la arena
Fui un fin de semana a la playa con unos amigos. Luego de haber pasado un día fabuloso, me di cuenta que había perdido la billetera, en la que guardaba mis documentos...
Un embarazo inviable
Estaba cursando mi primer embarazo en octubre de 1991. Los síntomas comenzaron a ser importantes y de pronto comencé a adelgazar...
Es cuestión de fe
Muchas personas acuden a san Josemaría Escrivá para que interceda por ellos ante Dios. Así lo explican en este vídeo. Duración: 29'52''.
El santo de lo ordinario
VIDEO: Al canonizar a Josemaría Escrivá, el Papa Juan Pablo II le llamó "el santo de lo ordinario". Ofrecemos un resumen de la ceremonia de canonización, celebrada en la Plaza de san Pedro el 6 de octubre de 2002. Duración: 22' 53''. Descargas: Real Player (18,4 Mb); Windows Media (21,2 Mb); Quick Time (18,1 Mb).
Homilía en la beatificación (17-V-1992)
Ante miles de fieles de todos los continentes, el 17 de mayo de 1992 Juan Pablo II proclamó beatos a Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, y Josephina Bakhita, religiosa canosiana.
Homilía en la canonización (6-X-2002)
Palabras que el santo Padre dirigió a los fieles que participaron en la Eucaristía en la que canonizó al Fundador del Opus Dei el 6 de octubre de 2002.
Bula de la canonización
El Santo Padre Juan Pablo II reconoce solemnemente la santidad de Josemaría Escrivá de Balaguer, a quien define en este documento del 6 de octubre de 2002 como "el santo de la vida ordinaria".
Artículo del cardenal Joseph Ratzinger
"Dejar obrar a Dios". Artículo del Cardenal Joseph Ratzinger sobre san Josemaría Escrivá. (L'Osservatore Romano, 6-X-2002). El Cardenal Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, escribe sobre el espíritu que difundió san Josemaría y la personalidad del fundador.
Artículo del cardenal Albino Luciani
"Buscar a Dios en el trabajo cotidiano". Artículo del Cardenal Albino Luciani. ("Gazzettino di Venezia", 25-VII-1978). El Cardenal Luciani, futuro Papa Juan Pablo I, escribe sobre el espíritu que difundió san Josemaría: santificar el trabajo, responder a la llamada universal a la santidad de todo cristiano.
Busco tu rostro, Señor
Su alma se consumía en el afán de contemplar, cara a cara, el rostro del Señor: “¡Señor, tengo unas ganas de ver tu cara, de admirar tu rostro, de contemplarte...!" Así fueron los últimos meses de san Josemaría en la tierra.




