Textos espirituales

Mural de historias

Mural de historias I: Fernanda Llergo

Hay muchos tipos de pinceladas. Hay gruesas y suaves, largas y cortas, sólidas y orgánicas ¿Cuál es más importante? Quizá sea necesario dar un paso atrás para admirar todo el conjunto. En este gran mural, hay muchas historias; historias gruesas y suaves, largas y cortas, sólidas y orgánicas. “Mural de historias” es una serie que presenta a mujeres tan distintas como los colores en un cuadro, pero que, si se mira con atención, descubre una obra de arte.

Play

Mural de historias II: Bárbara Landeros

Como segunda historia de nuestro mural, viene una pincelada con tintes cinematográficos. Bárbara Landeros, amante del cine de Christopher Nolan y de las series políticas, sabe lo que es vivir una película desde dentro. Durante los últimos once años, se ha convertido en la “directora de orquesta” de todo el equipo detrás de varias producciones cinematográficas. En un mundo tan complejo, Bárbara es consciente del poder de una buena historia: ser productora supone la oportunidad de ayudar dentro de la película… y desde ella.

Mural de historias III: Virginia Aspe

«Cuando decidí estudiar Filosofía, ignoraba que era un mundo de hombres. Es una suerte que me haya enterado tan tarde». Hoy, varias décadas después, Virginia es doctora en Filosofía por la Universidad de Navarra e investigadora nivel 3 en el Sistema Nacional de Investigadores de México.

Libros electrónicos

  • Para mí, vivir es Cristo. Coordenadas para una vida centrada en Jesucristo
  • Versión digital gratuita de los Evangelios
  • Los libros de san Josemaría, en formato electrónico
  • Libro electrónico: «Catequesis del Papa Francisco sobre la Santa Misa»

El Opus Dei en México

Historia

A partir de 1949, el novedoso mensaje del Opus Dei prende en todo tipo de ambientes en México, país que tiene la primogenitura en América.

Mensaje del día

“No resulta difícil convertir el trabajo en oración”

Trabajemos, y trabajemos mucho y bien, sin olvidar que nuestra mejor arma es la oración. Por eso, no me canso de repetir que hemos de ser almas contemplativas en medio del mundo, que procuran convertir su trabajo en oración. (Surco, 497)

Persuadíos de que no resulta difícil convertir el trabajo en un diálogo de oración. Nada más ofrecérselo y poner manos a la obra, Dios ya escucha, ya alienta. ¡Alcanzamos el estilo de las almas contemplativas, en medio de la labor cotidiana! Porque nos invade la certeza de que Él nos mira, de paso que nos pide un vencimiento nuevo: ese ...