Una invitación siempre abierta

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Una invitación siempre abierta

Cada santo es un proyecto de Dios para llevar el Evangelio a su propio tiempo. ¿Qué aspectos de la vida de Jesús desean encarnar los ...

Noticias del Opus Dei en México

La Pasión de Jesús contada por los niños

Amparo y Lorena son un par de amigas en Guadalajara que ante una inquietud de un sacerdote de la Prelatura, decidieron llevar a cabo un proyecto tierno y evangelizador que ayudaría a más de una familia a poder preparar estos días.

Tejiendo redes por los niños

Luz María Barreiro junto con un grupo de amigas descubrieron que algunos municipios de Guadalajara tenían muchos problemas infantiles y sociales, por lo que decidieron poner en marcha un plan de educación integral para mejorar el entorno en el que estos niños se desenvolvían.

Textos espirituales

Una invitación siempre abierta

Cada santo es un proyecto de Dios para llevar el Evangelio a su propio tiempo. ¿Qué aspectos de la vida de Jesús desean encarnar los fieles del Opus Dei?

Pascua: He resucitado y aún estoy contigo

El tiempo de Pascua, estallido de alegría, se extiende desde la vigilia Pascual hasta el domingo de Pentecostés. En estos cincuenta días la Iglesia nos envuelve en su alegría por la victoria del Señor sobre la muerte. Cristo vive, y viene a nuestro encuentro.

Libros electrónicos

  • Para mí, vivir es Cristo. Coordenadas para una vida centrada en Jesucristo
  • Versión digital gratuita de los Evangelios
  • Los libros de san Josemaría, en formato electrónico
  • Libro electrónico: «Catequesis del Papa Francisco sobre la Santa Misa»

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El Opus Dei en México

Historia

A partir de 1949, el novedoso mensaje del Opus Dei prende en todo tipo de ambientes en México, país que tiene la primogenitura en América.

Mensaje del día

“Anda, ¡vuela!”

Me veo como un pobre pajarillo que, acostumbrado a volar solamente de árbol a árbol o, a lo más, hasta el balcón de un tercer piso..., un día, en su vida, tuvo bríos para llegar hasta el tejado de cierta casa modesta, que no era precisamente un rascacielos.

Mas he aquí que a nuestro pájaro lo arrebata un águila –lo tomó equivocadamente por una cría de su raza– y, entre sus garras poderosas, el pajarillo sube, sube muy alto, por encima de las montañas de la tierra y de los picos de nieve, por encima de las nubes blancas y azules y rosas, más arriba aun, hasta mirar ...