San Josemaría. Visitas de pobres en el Hospital general
En los primeros años del Opus Dei San Josemaría atendía a numerosos enfermos y moribundos de los hospitales de Madrid y de los barrios más pobres de la capital. José Ramón Herrero evoca la visita que hizo, acompañando al joven fundador del Opus Dei, al Hospital General, convertido en la actualidad en un Centro de Arte Contemporáneo.
Seido: Una escuela de idiomas en Japón
Seido comenzó a funcionar a finales de la década de los cincuenta. Hoy, más de 15.000 estudiantes de diferentes edades y religiones han pasado por Seido Language Institute.
"Isogaba maware" (si tienes prisa date una vuelta)
"De pequeño, aparte de querer ser torero, médico y bombero –como casi todos los chavales de la época–, soñaba también con la posibilidad de poder viajar a Japón algún día".
De la capital del Turia al Caribe
Magdalena Quesada es una pintora valenciana que vive desde hace cinco años en Caracas.
1932-1936 ¿Cómo era san Josemaría?
Muchas personas le han preguntado a Herrero Fontana: ¿se daba cuenta, durante aquellos primeros años, desde 1932 a 1936, que estaba junto a un santo? Herrero da una respuesta aparentemente desconcertante, que muestra un rasgo del espíritu del Opus Dei: la naturalidad.
De casa de los Herrero Fontana a la Clínica del doctor Suils
En 1936, cuando estalló la persecución religiosa en España, al mismo tiempo que la guerra civil, san Josemaría residía en Madrid. Las circunstancias le obligaron a buscar refugio en casa de conocidos y amigos; y estuvo tres veces en la casa de los Herrero. José Ramón evoca el relato de aquellos días que le contó su hermano Joaquín.
Teruko Uehara, budista y cooperadora no católica del Opus Dei
Entrevista, en el templo budista de Ashiya, a Teruko Uehara, budista, cooperadora no católica del Opus Dei.
San Josemaría: clases de formación cristiana
En este primer vídeo José Ramón Herrero Fontana evoca las clases de formación cristiana que le dio San Josemaría, junto a otros dos amigos suyos –Manuel Pérez Sánchez y Luis Azúa- durante varios años, semana tras semana, a partir de 1933.
Ese crucifijo has de ser tú
Cuando Herrero Fontana vio la cruz que san Josemaría había puesto en la Academia DYA de Madrid, en la calle Luchana, en la pequeña habitación donde recibía a los estudiantes, le comentó: “Falta el crucifijo”. Y ha meditado durante toda su vida las palabras de respuesta que le dio el Fundador.
Mi encuentro con el Opus Dei
Cuando José Ramón Herrero conoció el Opus Dei las personas que seguían a San Josemaría se podían contar con los dedos de la mano. Hoy está extendido por los cinco continentes. Herrero se pregunta cómo fue posible, y da su respuesta personal a este interrogante.










