En la actualidad, Los Rosales trabaja con niños y niñas de 0 a 5 años, mientras que Los Pinos acompaña a partir de los 6 y hasta los 18 años, construyendo así una trayectoria con continuidad. Así, cada niño, niña y adolescente puede crecer sintiéndose querido y capaz de descubrir sus talentos y posibilidades, junto a sus familias.
San Josemaría recordaba con frecuencia que “cada hombre vale toda la Sangre de Cristo”, una invitación a reconocer la dignidad de cada persona y a mirar como nos mira Jesús. “Nos enseñan a valorarnos a nosotras mismas”, cuenta una de las alumnas, y comparte así su experiencia en Los Rosales, donde se busca no solamente transmitir conocimientos, sino ayudar a cada alumno a descubrir sus talentos, fortalecer su confianza y encontrar su propia voz.
En este video, alumnas, familias y profesores nos cuentan con cariño lo que significa para ellos Los Rosales y la huella que deja en el barrio de Casavalle. Como explica Priscila, alumna del colegio: “No importa de dónde vengamos: ahí cada una es especial, única”.
