Existe una pregunta que puede acompañar cualquier carrera: ¿para qué quiero aprender esto? La respuesta puede ser conseguir un trabajo, desarrollarme profesionalmente o alcanzar determinadas metas.
San Josemaría animaba a ir un poquito más allá: "No basta tratar las cosas con equidad y con justicia humana. Se necesita tener metido el corazón". Con ese espíritu, la Universidad busca cambiar el enfoque de los estudiantes: un ingeniero no trabaja solamente con proyectos, sus decisiones afectan la vida de personas concretas. Un economista, un médico, un comunicador o un empresario también toman decisiones que impactan en la vida de otros.
El voluntariado es una manera concreta de tener «metido el corazón», como animaba san Josemaría, y de aprender a mirar a los demás con cariño. En este video, alumnos de la Universidad de Montevideo cuentan qué descubrieron a partir de estas experiencias.
