Barbastro dedica una iglesia al beato Josemaría

El pasado 8 de diciembre tuvo lugar en Barbastro, localidad natal del fundador del Opus Dei, la dedicación de una nueva iglesia al beato Josemaría. Participaron en la ceremonia mons. Juan José Omella, actual obispo de Barbastro; mons. Ambrosio Echebarría, obispo emérito de la diócesis; y mons. Javier Echevarría, prelado del Opus Dei.

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La nueva iglesia dedicada al beato Josemaría, ha sido promovida por la diócesis de Barbastro, una pequeña ciudad del norte de España en la que nació el fundador del Opus Dei hace casi cien años. Esta nueva iglesia, que lleva el nombre de San José, se une de este modo a las dedicadas al beato Josemaría en otros países, como la parroquia existente en Roma y varias capillas erigidas en Estados Unidos, Portugal, Brasil, Polonia, Perú y Ecuador.

En el solemne acto de dedicación de la iglesia, el pasado 8 de diciembre, participaron mons. Juan José Omella, actual obispo de Barbastro; mons. Ambrosio Echebarría, obispo emérito de la diócesis; y mons. Javier Echevarría, prelado del Opus Dei. También estuvieron presentes cuarenta sacerdotes y dos mil fieles de la ciudad. "El beato Josemaría fue un barbastrense universal, que siguió las huellas de Cristo proclamando, y viviendo, la llamada universal del Señor a la santidad", dijo mons. Omella durante la ceremonia.

La primera piedra de la iglesia fue bendecida el 16 de marzo de 1997 por el entonces obispo de Barbastro, Ambrosio Echebarría. El templo se ha construido sobre un solar de 3.000 m², y su original estructura, con su torre inclinada de 31 metros, puede verse con facilidad desde la carretera que rodea la ciudad en dirección al Pirineo aragonés y a la frontera con Francia. La iglesia dedicada al beato Josemaría se encuentra en un barrio de rápido crecimiento, con un censo actual de 2.300 familias.

"Digna, funcional y moderna"

La planta de la Iglesia tiene la forma de un abanico en cuyo vértice se encuentra el altar. La cubierta del templo recuerda la forma de una paloma (representación del Espíritu Santo), y está coronada por la torre inclinada, que simboliza el dedo de Dios. El arquitecto, Heliodoro Dols, ha explicado que el cobre utilizado en la torre y la cubierta "significa la divinidad", y que por eso "toda la cubierta de la Iglesia se dirige y confluye en Dios-Hombre presente en el sagrario, hacia el que se inclina también la torre".

En el nuevo templo caben 1.000 personas en la nave central y 200 en la capilla. Una guardería insonorizada para 50 niños es visible desde la nave.

La iglesia cuenta también con algunos locales anejos: un salón de actos para 400 personas, una vivienda para el párroco y los salones parroquiales. Los vecinos del barrio han mostrado su satisfacción con el edificio, y agradecen, entre otras cosas, que no tenga escaleras ni columnas. El propio arquitecto ha calificado la iglesia como "amplia, digna, funcional y moderna". En la construcción se han empleado hormigón y dos tipos diferentes de ladrillo visto.

El retablo, obra del escultor Agustín de la Herrán, representa, sobre una superficie de 16 m², al beato Josemaría junto a la Virgen del Pilar, con los santuarios marianos del Pilar (Zaragoza) y Torreciudad (Huesca) en un segundo plano. El artista ha realizado también un Cristo en madera de gran tamaño (183 cm) inspirado en la Sábana Santa de Turín. En los dos altares de la iglesia se han colocado reliquias de san Ramón, Patrono de Barbastro, del beato Florentino, obispo mártir de la ciudad, y del beato Josemaría, que en Barbastro nació el 9 de enero de 1902.