Un país tan grande como toda Europa

Pedro estudia Químicas en la Universidad de Almaty (Kazajastán). Cuenta cómo es la labor del Opus Dei en ese país, su relación con amigos musulmanes y... también con coreanos.

Me llamo Pedro Vizuete, soy de Igualada y desde el año pasado vivo en Kazajstán, en Almaty. Aquí en España estudié primero de Químicas y este año he estudiado ruso y kazajo en la Universidad de Almaty. En septiembre seguiré mis estudios de Químicas allí.

Kazajstán es un país donde conviven diversas religiones, y por eso nosotros nos dedicamos a procurar que nuestros amigos recen, a que practiquen su religión.

Por ejemplo, uno de mis amigos, con los que suelo jugar al fútbol, es un descanso sacó su esterilla, se puso cara a la Meca y se puso a rezar. La verdad es que fue un ejemplo, primero para mí, porque daba la cara -voy a rezar-, y también para los que estaban allí, que en su mayoría son musulmanes aunque no practiquen.

Desde hace mucho tiempo no se da clase de Religión en los colegios, porque es un país que formaba parte de la Unión Soviética no existía esa asignatura. Y a partir de septiembre se va a impartir.

Uno de los sacerdotes que vive en el Centro del Opus Dei en Almaty ha podido prepara la sección donde habla de la Iglesia católica. Esto nos da mucha esperanza, porque así mucha gente se puede formar una buena idea de qué significa ser católico y qué es la Iglesia católica.

Otra historia divertida que me ha ocurrido este año ha sido que, estando un día en la Universidad, en enero, apareció un nuevo coreano en clase. Había venido de intercambio a la Universidad donde estudiamos ruso y kazajo todos los extranjeros. Este chico necesitaba comprar los libros. Fuimos a realizar las compras y al acabar le invité a que viniera al Centro del Opus Dei. Se lo enseñé, le gustó y me invitó a comer a su casa al día siguiente. Fui allí y al llegar vi que tenía un rosario encima de la mesa. Le pregunté si era católico y me contestó que no, que el rosario era de un amigo suyo. Le pedí que me lo presentara. Al día siguiente, su amigo se acercó y me dijo: ¿Eres tú el católico? Yo le dije que sí. Y me dijo: ¿te quieres venir mañana a Misa conmigo? Pues claro, no hay ningún problema. Desde entonces solemos ir a Misa juntos los domingos.

Os pido que recéis para que mucha más gente encuentre a Dios. Sau bolynyz! que significa adiós en kazajo.