Aquel niño que estuvo en brazos de san Josemaría

El domingo por la noche falleció Fran Ruiz Antón, tras una larga enfermedad. Muy reconocido en el ámbito de la Comunicación, siempre tuvo presente aquella vez que, siendo un bebé, el fundador del Opus Dei lo aupó en la Universidad de Navarra.

Opus Dei - Aquel niño que estuvo en brazos de san JosemaríaFran Ruiz Antón

ABC Fran Ruiz Antón, de Google al cielo (Descargar en PDF). La periodista Paloma Cervilla resume la vida de Fran Ruiz Antón, recientemente fallecido, con la cita de san Josemaría que tenía en su mesa de trabajo.

Hace cinco meses, casi sobrevolando el cielo de Madrid, desde la planta 26 de Torre Picasso, sede de Google en España, hablaba con mi gran amigo Fran Ruiz Antón de la vida, del futuro del periodismo, de la digitalización del mundo, de su enfermedad -que había dado «unos pasitos atrás»- con la misma ilusión y esperanza con la que siempre afrontaba todos los retos que le había ofrecido la vida.

Así era Fran, amigo de sus amigos, optimista, discreto, apasionado del periodismo y de la comunicación

Así era Fran, amigo de sus amigos, optimista, discreto, apasionado del periodismo y de la comunicación, y que en enero se enfrentaba otra vez a un nuevo parón en su exitosa carrera profesional como director de Políticas Públicas y Asuntos Institucionales de Google en España y Portugal. Desde la fe y cercanía a Dios se preparaba para «desaparecer unas semanas o meses del whatsapp» y volver con fuerzas renovadas.

Porque Fran nunca dejó de luchar desde que se empeñó en perseguir su sueño de ser periodista. A esta tarea y al servicio a Dios y a los demás dedicó toda su vida. Quizás tuvo algo que ver en ese tesón por alcanzar la excelencia que «estuvo en manos de un santo», san Josemaría Escrivá, cuando sus padres en 1967 viajaron a Pamplona para conocerlo y consiguieron que el fundador del Opus Dei tomara en brazos a su bebé Fran. Él nunca lo olvidó.

Momento en el que san Josemaría alzó a Fran Ruiz Antón, cuando era un niño pequeño (Pamplona, 1967)

En el documental La huella de un santo en Andalucía aparecen los padres de Fran relatando el encuentro con san Josemaría (del min 06:10 al 06:44)


Se dedicó con entusiasmo al periodismo y los primeros pasos de su trayectoria profesional, tras licenciarse en la Universidad de Navarra, los dio en ABC, en la edición local de Málaga. Después vendría Granada, la ciudad donde nació, y donde nos conocimos por primera vez en 1999, cuando yo tuve que desplazarme a hacer una cobertura informativa y él me ayudó con una inmensa generosidad. Entonces surgió una amistad profunda y una admiración por su trabajo, sobre todo por sus cualidades humanas y su vocación de convertir su trabajo en Obra de Dios.

Su vitalidad, su inconformismo, su pasión por iniciar nuevas aventuras le llevaron a Madrid, tras un fugaz paso por el ABC de Córdoba. De la mano de Juan Pablo Villanueva se embarca en un nuevo proyecto: «La Gaceta de los Negocios» y descubre las enormes posibilidades que le ofrece la capital para su desarrollo profesional. Y no las dejó pasar.

Su verdadero triunfo es ser recordado por la cita de san Josemaría que tenía en su mesa de trabajo

Aceptó una oferta para liderar un proyecto de comunicación empresarial y descubre que además de periodista tiene talento para la estrategia y las relaciones institucionales. Estas cualidades no se le escapan a Bárbara Navarro, directora de Políticas Públicas y Asuntos Institucionales de Google, que lo ficha para su empresa. Un salto arriesgado, pero que lo consolida definitivamente cuando Bárbara es nombrada responsable de Asia-Pacífico y Fran ocupa su puesto en España y Portugal.

Solo la enfermedad ha podido truncar esta carrera de éxito, pero su verdadero triunfo es ser recordado por la cita de san Josemaría que tenía en su mesa de trabajo: «Hemos de conducirnos de tal manera, que los demás puedan decir al vernos: este es cristiano, porque no odia, porque manifiesta sentimientos de paz, porque ama».