El primer centro del Opus Dei en Barcelona cumple ochenta años

'El Palau', un pequeño piso de la calle Balmes de Barcelona, se convirtió en 1940 en el primer centro de formación cristiana del Opus Dei en Cataluña y donde todavía hoy se realizan actividades formativas. Rafael Termes, Alfonso Balcells y el mismo san Josemaría son algunos de los nombres propios de esta pequeña historia.

Opus Dei - El primer centro del Opus Dei en Barcelona cumple ochenta añosEl segundo comenzando por la izquierda Jordi Cervós, era un joven estudiante de medicina. La foto es del curso 1948-1949.

El 12 de mayo de 1940 san Josemaría se encuentra en Barcelona para dar un empuje a la labor evangelizadora del Opus Dei en la ciudad. No es su primera estancia con este objetivo: el 30 de diciembre de 1939 ya había visitado la ciudad para mantener los primeros encuentros con personas interesadas. Barcelona era, para aquel joven sacerdote nacido en Barbastro y con raíces en Balaguer, una de las primeras ciudades donde había que extender su mensaje.

Ese domingo de mayo san Josemaría alentó a aquel primer grupo de entusiastas, para que consiguieran un local donde reunirse y pasar más tiempo en familia. Un joven estudiante de Sitges, Rafael Termes, “era quien mandaba, el que hacía y deshacía todo lo que allí se cocía, y el que tomaba las iniciativas”, recuerda Alfonso Balcells, el mayor de todos, que había terminado la carrera de medicina en enero de ese mismo año. Fue, pues, Termes quien encabezó la búsqueda de un piso a pesar de las muchas dificultades. Balcells recuerda que “no tenían dinero -eran un grupo de chiquillos, casi todos estudiantes, fuera de mi caso-, y les interesaba una casa o un piso que estuviera cerca de la Universidad, y céntrico”.

La investigación dio sus frutos y el 23 de junio Alfonso Balcells firmó el contrato de alquiler de un piso en el número 62 de la calle Balmes. “Era bastante oscuro y pequeño, pero le pusimos enseguida el nombre 'El Palau'”, recordaba años después. “Había sido, al parecer, el mismo fundador que había dado la idea, diciendo que, aunque el piso que encontráramos fuera pequeño, para nosotros sería un verdadero 'palacio'; a él le gustaba mucho usar, de manera oportuna, palabras catalanas, y se refería a sus orígenes familiares, y nos animaba a hablar en catalán entre nosotros, ya que esto era lo más natural, incluso en aquella época”.

Fotografía de la sala de estudio de ‘El Palau’ en 1945

El 27 de julio del mismo año 1940, San Josemaría llegó a Barcelona procedente de Madrid. Fue hacia las tres de la tarde. “Se encontró con un piso pobremente amueblado”, recordará uno de los presentes, Rafael Escolá. Había una gran cruz y una imagen de la Virgen. También apunta José María Casciaro “habían conseguido (...) un par de mesas y dos sillas”.

Por la noche, hacia las ocho, el fundador del Opus Dei dirigió un rato de oración a sus hijos espirituales y a sus amigos. Al terminar, lo celebraron en un bar del Paseo de Gracia. Casciaro añade que “los pocos que éramos hijos suyos tuvimos ocasión de charlar con él, juntos y en conversación más personal; en aquella corta estancia nos habló de vida de oración y de santificación del trabajo, de sentido apostólico y del sentido de nuestra filiación divina”.

En aquella ocasión bendijo el piso de la calle Balmes con los ornamentos y objetos litúrgicos prestados por el superior del convento de la Congregación de san Felipe Neri. Aquellos días de final de julio, al no tener 'El Palau' un oratorio en condiciones, celebró la Santa Misa en la Iglesia de los capuchinos de Pompeya, en la confluencia entre Paseo de Gracia y Diagonal. Con el paso del tiempo se obtuvo el permiso para tener un pequeño oratorio, y poder celebrar la misa.

Rafael Termes, el primero de la izquierda, joven estudiante, fue unos de los primeros impulsores de ‘El Palau’. Foto realizada durante el curso 1948-1949.

En una carta de aquellos años, san Josemaría decía a aquellos primeros: “estoy muy contento también (...) en esta queridísima -predilecta- Barcelona nunca os falta la Santa Cruz. ¡Pero no tiene mucha importancia -ninguna!- este ambiente..., con alegría y sin ninguna preocupación, adelante, continuad trabajando, llenos de sentido sobrenatural y de comprensión humana: estoy seguro de que el Señor, con la mediación de la Virgen de la Merced, debe bendecir cada día más vuestra tarea. ¡Cuántas cosas grandes y cuántas vocaciones saldrán de Cataluña!”.

La historia de 'El Palau' es, sobre todo en la década de los 40 del siglo pasado, la historia densa, compleja y apasionante de los primeros pasos del Opus Dei en Cataluña, que fueron seguidos muy de cerca por san Josemaría. De aquella época provienen la devoción del fundador del Opus Dei a la Virgen de la Merced y su cordial relación con el Abad Escarré de Montserrat.