"El estómago no entiende de colores ni de política"

El Banco de Alimentos de Ciudad Real ha recibido el premio Ciudadano Ejemplar 2012 que otorga el Ayuntamiento de Ciudad Real. Su presidente, Segundo Alcázar, cuenta las dificultades para poner en marcha esta iniciativa hace seis años. Los Bancos de Alimentos se encargan de recoger los excedentes alimentarios de instituciones, supermercados y donaciones de ciudadanos para distribuirlos por los hogares con necesidades básicas.

El Banco de Alimentos ha recibido el galardón del Ciudadano Ejemplar, ¿qué le parece este reconocimiento?

"La gente cuando lo está pasando mal se une y la persona que tiene algo lo da"

Me parece muy importante este reconocimiento, la verdad es que no me lo esperaba. Ha sido la propia ciudadanía la que ha hecho posible que nos nombren ciudadano ejemplar. Me llena de emoción que se reconozca todo lo que se está haciendo desde el Banco de Alimentos. Aquí trabajamos unas 25 personas de manera voluntaria, además de los cuatros que estamos fijos: el secretario, el vicepresidente, el tesorero y yo mismo, que trabajamos de día y a veces hasta de noche, en la oficina. Atendemos a todas las personas que los necesitan, la gente viene en situaciones muy dramáticas y no puedes decirle venga otro día, así que nos toca solucionar la papeleta cuando llegan, porque el estómago no espera.

¿Por qué decidió involucrarse en el Banco de Alimentos?

"Unas 30.000 personas pueden estar ahora mismo registradas para recibir comida a través de casi 80 asociaciones distintas".

Decidí dar el paso cuando me jubilé. Me di cuenta de que exista un problema, porque son muchas las personas que necesitan lo más básico para vivir. Entonces nos pusimos en contacto con el Banco de Alimentos de Madrid, vimos como funcionaba y todo lo que hacían y decidimos fundar uno en Ciudad Real. Nos juntamos unos cuantos, pusimos una cantidad y así empezamos a funcionar en el año 2006. Hasta el 2012 estuvimos repartiendo unos 150.000 kilos y este año llegaremos a más de 700.000 kilos. La evolución que está teniendo va paralela a la situación del país, cada vez más gente está en el paro y más familias sin ingresos. Muchas personas se han quedado en la calle, con los 400 euros que dan de ayuda si tienen una hipoteca y tienen dos o tres niños, logicamente no pueden salir adelante. Cada vez hay más casos así, son pobres de solemnidad y muchos no se atreven a venir, yo siempre les digo que hay que sentir vergüenza por robar, pero por pedir no.

¿Qué requisitos tiene que cumplir una persona para recibir vuestra ayuda?

El banco no regala los alimentos a cualquiera, nuestros beneficiarios necesitan estar empadronados en Ciudad Real y presentar el libro de familia. También tienen que traer la última nómina que hayan cobrado o un certificado del INEM donde se diga que no reciben prestaciones y miramos también que no estén cobrando de la economía sumergida. Una vez que ya se tiene todo recopilado, se hace una evaluación y se da comida para un mes y se le manda a alguna de las asociaciones donde reparten los alimentos. Nuestra función es almacenar y canalizar esos alimentos y también ponernos en contacto con las empresas para que nos manden sus excedentes. Porque nosotros no podemos ser solo dependientes de lo que nos mandan de la Unión Europea, tenemos que buscar más productos por nuestra cuenta.

¿Cuánta gente se beneficia ahora mismo del Banco de Alimentos?

Unas 30.000 personas pueden estar ahora mismo registradas para recibir comida a través de casi 80 asociaciones distintas. Hay que tener en cuenta que un beneficiario nunca está solo, tiene una familia detrás de 4 ó 5 miembros que también hay que contarlos. Además este año se ha notado un fuerte incremento, sobre todo gente inmigrante, porque a nosotros nos da igual que sean blancos, negros, amarillos o rosas… El estómago no entiende de colores ni de política y todo el mundo tiene derecho a comer, tener por lo menos un plato en la mesa.

¿Las empresas están respondiendo a este incremento de la demanda?

"Cada vez hay más casos así, son pobres de solemnidad y muchos no se atreven a venir, yo siempre les digo que hay que sentir vergüenza por robar, pero por pedir no".

Las empresas son muy solidarias. Un ejemplo fue el maratón que hicimos en la plaza en junio que tuvo una gran respuesta de varios entidades y también del pueblo. La gente cuando lo está pasando mal se une y la persona que tiene algo lo da, son muy sensibles y muy solidarios. Recogimos 100.000 kilos de alimentos, más el dinero que recogimos que se ha trasformado en más alimentos, imagínate si somos solidarios. Los bancos de alimentos se nutren de esta solidaridad, nosotros no robamos nada como han hechos otros últimamente, para nosotros el fin no justifica los medios. Si leemos la historia de España, como pasó con la invasión de los franceses, el pueblo cuando tiene necesidad, cuando tiene que defender algo, cuando ve que a su lado hay calamidades, el pueblo se une y es solidario. España y los españoles tenemos esa fuerza, lo llevamos en la sangre.