«¡Qué gran corriente de solidaridad, de gratitud y de fe!»

El centro de actividades Terral ha recibido la visita del arzobispo de Barcelona, el cardenal Omella, que estuvo acompañado por el vicario del Opus Dei en Cataluña, Ignacio Font.

Opus Dei - «¡Qué gran corriente de solidaridad, de gratitud y de fe!»El cardenal Omella ha visitado el centro de actividades Terral

El cardenal Omella ha visitado el centro de actividades Terral. El proyecto está promovido por Raval en Acció y pretende orientar y proporcionar apoyo socioeducativo a mujeres tanto mayores como jóvenes.

Terral tiene unos objetivos muy claros: “promocionar a la mujer, facilitar la integración a todas las personas inmigrantes, formar y promocionarlas”, explicaba su directora Concepció Ordeig. Además le contó al arzobispo de Barcelona que procuran educar “en la convivencia en diferentes culturas y religiones”. Un 49,6% de los censados en el barrio, en enero de 2017, eran inmigrantes procedentes de 51 países diferentes.

Durante la visita, el cardenal ha recorrido las instalaciones saludando a los padres de los alumnos que participan en los programas del centro, como Salvador que ha relatado: “Estoy muy contento de que mi hija conociera Terral: de niña no iba muy bien en los estudios y aquí la ayudaron. Ahora es profesora”, ha concluido orgulloso.

Voluntarias de 18 a 80 años

Terral ofrece, entre otros, el programa [email protected] que, a través de un sistema tutorial, facilita un seguimiento académico a cada estudiante y el apoyo necesario para superar los estudios. Se trabaja contando con la colaboración de los padres y en contacto con la escuela.

Los padres que han participado en la visita del cardenal Omella han agradecido el acompañamiento que reciben sus hijas en los estudios, en un entorno alegre y de compañerismo.

Un grupo de voluntarias y participantes del campamento de verano a las puertas de Terral

Un poco más tarde Mons. Omella ha saludado a las participantes de las actividades de Terral. Por los pasillos, carreras y risas... También las voluntarias, jóvenes universitarias que dedican parte de su tiempo de vacaciones a ayudar en Terral.

Y es que la promoción y formación de voluntariado es fundamental en Terral, que ofrece la preparación, el asesoramiento y el seguimiento necesarios a cada voluntaria para que lleve a cabo con eficacia su labor. Se promueve el voluntariado entre estudiantes universitarias, profesionales y personas mayores. Las hay desde 18 años hasta mayores de 80 años.

Precisamente un grupo de universitarias y estudiantes de 2º de bachillerato procedentes de Sevilla han pasado unos días como voluntarias en Terral. Conocieron la iniciativa por unas amigas, les atrajo la experiencia y han estado en Barcelona esta semana. “Pensábamos que íbamos a ayudar en un proyecto social pero estos niños y las voluntarias que han estado con nosotras nos han enseñado muchísimo. Nos ha impresionado su alegría, dedicación, agradecimiento, capacidad de trabajo”.

Casal de verano, ¡todo irá genial!

Como cada año por estas fechas, el centro organiza el casal de verano con actividades culturales, deportivas y cívicas, para escolares entre 5 y 14 años.

Las voluntarias son un gran valor añadido en esta actividad. Una de ellas, Montse, ha tenido ocasión de explicar al cardenal la actividad de teatro con la que pretende que las niñas crezcan en valores como el compromiso. “A través de una disciplina lúdica, las niñas aprenden, participan todas. Este año hemos preparado Mary Poppins y estamos muy contentas de cómo ha ido, a pesar de los nervios vividos hasta llegar al día de la actuación”.

El esfuerzo tiene recompensa aunque a veces llegue cuando ya no se espera: Montse ha relatado que había recibido una llamada telefónica de una antigua participante de la actividad, que en su día le costó adaptarse al seguimiento de las actividades; unos años después quiere volver a Terral. “Ahora tiene 20 años, y me llamó para decirme que quiere ayudarme en la actividad de teatro”.


El cardenal Omella, en conversación con algunas de las voluntarias mayores, ha reflexionado sobre la preocupación que debe tener la sociedad por los jóvenes que llegan de otros países. “¿Qué hacemos? ¿Cómo los acogemos? y ¿Cómo los acompañamos?”, inquirió.

Al final, las niñas de entre 7 y 10 años del casal de verano le dedicaron un baile y una canción: “Súbeme la radio que esta es mi canción, vente el casal que somos de Terral... Haz caso a las voluntarias y todo irá genial... Gracias Cardenal por tu Bendición, eres el mejor, vuelve muy pronto”.

De Nigeria en Barcelona en patera

Hay otras historias del Terral que nacen muy lejos. Happyness vino desde África en patera, con su hija pequeña, dejando atrás a sus hijos mayores. Aún están separados y siguen teniendo muchos problemas para reagruparse, pues para sus hijos no es sencillo salir del país. Además, hace unos meses mataron a su hermano. Happyness conoció Terral a través de una colaboradora que apadrinó a su hija Favour, que participa de las actividades del centro.

El cardenal Omella se interesó por la historia de Happyness que llegó a Barcelona en patera. Foto: R.Ripoll

Unas letras del cardenal han quedado grabadas en el libro de visitas: “Ha sido un placer poder compartir unas horas en este centro Terral donde se comparte la solidaridad y fraternidad con toda la gente del barrio. ¡Qué gran corriente de solidaridad, de gratitud y de fe!”.