«Con solo 50 euros podemos atender a un niño en Uganda durante 10 años»

La doctora ugandesa Irene Kyamummi, recién recogido el premio Harambee 2020 a la Promoción e Igualdad de la mujer africana, ha visitado Sevilla.

ABC (Sevilla) «Con solo 50 euros podemos atender a un niño en Uganda durante 10 años»

Con los ecos aún resonando de una semana dedicada al Día Internacional de la Mujer, este lunes ha estado en Sevilla una doctora de Uganda que es todo un modelo para las niñas africanas que quieren y deben seguir formándose, así como un ejemplo de buenos valores y solidaridad para todos. Irene Kyamummi(Kampala, 1983) estudió Medicina en la Universidad de Makerere y ha impulsado proyectos para personas con menos recursos. Ha colaborado en iniciativas dirigidas a niños, como el TB-Child Project, para tratar a niños con tuberculosis, y el Child Health Project (CHEP), para el que se trasladó a Kenia.

Por este último proyecto, ha recibido el pasado 5 de marzo el XI Premio Harambee 2020 a la Promoción e Igualdad de la mujer africana. Este lunes ha visitado los colegios sevillanos Adharaz-Altasierra, en los que ha hablado a los alumnos del proyecto CHEP que ha beneficiado a más de 5.000 niños de la zona de Limur, a los que se facilita dos o tres chequeos anuales para desparasitarlos y combatir la malnutrición. La doctora atiende en Sevilla a Sevilla Solidaria en un perfecto español, después de haber recorrido casi toda la geografía española.

¿Qué significa para ti el XI Premio Harambee 2020?

Siento un gran agradecimiento por el reconocimiento. Y, por otra parte, es un reto para mi ya que nos proponemos llevar el Proyecto CHEP a mi país natal, donde quiero pensar que las cosas irán a mejor.

¿Qué te ha supuesto estos dos años en Kenia?

Muchísima alegría, hemos cambiado la vida de muchos niños que ahora están más sanos y felices. Y su rendimiento ha aumentado en los colegios. Puede parecer que no hacemos mucho pero, por ejemplo, hemos ayudado a padres a llegar a tiempo al hospital.

¿Te quedas con algún caso en concreto?

Hay muchísimas historias. Muchos niños a los que hemos cambiado su vida. Hay un niño que tenía la mano completamente quemada, sus padres estaban desesperados porque parecía un caso imposible de curar. Hicimos una campaña de recaudación de fondos y lo llevamos al hospital. Con la operación y fisioterapia ahora está bien. Si no hubiéramos aparecido nosotros seguro que tendría ahora mismo la mano inutilizada.

¿En qué situación están los niños de esas zonas de Kenia?

Tienen muchos problemas por falta de higiene. Tienen tiña por todo el cuerpo y una gran desnutrición los más pequeños. Nosotros atendemos a niños de 4 a 14 años y hemos encontrado malaria y sida, que no sabían que tenían.

¿Cómo será el proyecto en Uganda?

Seremos cuatro profesionales voluntarios. En Kenia teníamos un centro de salud pero en Uganda queremos inaugurar una clínica itinerante y, con el tiempo, un dispensario.

Has estado en colegios sevillanos este pasado lunes, ¿qué es lo que más le ha impactado a los niños que te escuchaban?

Les ha sorprendido mucho lo poco que se necesita para ayudar a la vida de un niño, porque con solo 50 euros se puede atender a un niño durante 10 años. Y, por supuesto, les ha impactado las cifras de mortalidad infantil. En Uganda especialmente son muy elevadas.

Acabamos de celebrar el Día Internacional de la Mujer, ¿es necesario darle a las niñas africanas ejemplos de mujeres como tú?

África se tiene que apoyar en dos pilares para prosperar: la educación y la salud. Y a las niñas hay que animarles a que estudien, a que lleguen a la universidad. En Uganda, sobre todo en las zonas rurales, la mayoría abandona los estudios para dedicarse a la familia y deben formarse. Pero se está avanzando en este sentido. La mayoría de las voluntarias del proyecto son mujeres.