Todo comenzó con una estampa del Siervo de Dios, Josemaría Escrivá de Balaguer

El domingo 7 de junio de 2026 se celebró en Cuernavaca, Estado de Morelos, México, la colocación de un cuadro y una reliquia de primer grado de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, en la capilla dedicada a su memoria y a Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en la colonia Jardines de Cuernavaca.

Reliquia de San Josemaría Escrivá.

Una capilla de origen providencial

La historia comenzó hace más de 30 años cuando la familia Tovar Rodríguez tuvo contacto con una estampa del entonces Siervo de Dios, Josemaría Escrivá. Tiempo después en agradecimiento a varios favores recibidos por su intercesión, el Ing. Fermín y su esposa, doña Mary Carmen, se propusieron promover una capilla en la comunidad de Jardines de Cuernavaca, lugar donde vivían, dedicada al fundador del Opus Dei, institución con la cual no tenían contacto.

Con el pasar de los años y gracias al esfuerzo de los vecinos de la comunidad, aquella capilla que inició teniendo las Misas bajo un gran árbol —ubicado donde hoy está plantada una cruz de meta—, fue creciendo y mejorando hasta llegar a ser la actual Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe y San Josemaría Escrivá, perteneciente a la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Teopanzolco.

Cuadro de San Josemaría Escrivá colocado en la capilla Nuestra Señora de Guadalupe y San Josemaría Escrivá.

Redescubrimiento y trabajo conjunto

A inicios de 2025 y por providencia de Dios, algunas mujeres de la Obra en Cuernavaca entraron en comunicación con Mary Carmen Tovar Rodríguez, hija del Ing. Fermín y de doña Mary Carmen, quien les informó sobre la existencia de una capilla en Cuernavaca, que tiene como co-patrono al santo de lo ordinario, como san Juan Pablo II lo llamó. Al comunicarlo a los directores de la Prelatura, se dieron cuenta que éstos no tenían noticia de la existencia de esta capilla y se iniciaron las indagaciones correspondientes ante las autoridades civiles y diocesanas, recibiendo la gran noticia de que, en efecto, desde el año 2002 está erigida y registrada la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe y San Josemaría Escrivá, en Jardines de Cuernavaca, perteneciente a la Diócesis de Cuernavaca.

Asistentes a la misa de reapertura de la capilla Nuestra Señora de Guadalupe y San Josemaría Escrivá

Esto supuso para todos una grata sorpresa y llevó a que tanto fieles de la Prelatura de esa ciudad como miembros de la comunidad se dieran a la tarea de restaurar la capilla y promover la devoción a san Josemaría allí. Como parte de este impulso, el vicario regional del Opus Dei en México, P. Ricardo Furber, entregó un cuadro y una reliquia del santo a Mons. Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca para que fueran colocados en el templo.

Mons. Ramón Castro Castro presidiendo la misa.

Hacia una renovación espiritual y comunitaria

La Misa solemne de colocación de la imagen de san Josemaría y su reliquia fue presidida por Mons. Castro, acompañado por el P. Ricardo Furber y el párroco de Teopanzolco el P. Carlos Félix Antonio. Ante una capilla repleta de feligreses, Don Ramón animó a todos a trabajar unidos para sacar adelante un “proyecto de renovación de esta capilla” dedicada a la memoria del santo fundador. La presencia de las reliquias del santo y de este proyecto de renovación “nos ofrece una oportunidad privilegiada para contemplar la acción de Dios en la historia y renovar nuestro compromiso de seguir a Cristo en la vida cotidiana”, agregó el Obispo.

Mons. Castro continuó su mensaje haciendo ver que “la renovación de esta capilla tiene un significado que va más allá de una obra arquitectónica. Las piedras pueden restaurarse, los muros pueden fortalecerse y los espacios pueden embellecerse. Pero la verdadera renovación que Dios espera es la del corazón. Un templo restaurado está llamado a reflejar una comunidad renovada. No basta con reconstruir espacios; es necesario reconstruir vínculos. No basta con mejorar estructuras; es necesario fortalecer la comunión”.

Una llamada al compromiso

Con profundo agradecimiento a todos los que con poco o mucho, a lo largo de los años, se han sumado a hacer posible esta iniciativa, el Obispo de Cuernavaca confirmó su apoyo y confianza en los que antes y ahora quieren aportar su grano de arena para que el proyecto de renovación de la capilla sea, no solo un proyecto arquitectónico, sino signo de una comunidad de fe renovada, viva y fraterna.

Colocación de reliquia de San Josemaría en la capilla dedicada a su memoria y a Nuestra Señora de Guadalupe.