Nací en Palencia. Soy de Haifa.

Chema Andrés es palentino pero vive en Haifa desde hace unos años. Allí, además de dos Carreras universitarias, ha hecho numerosos amigos. Judíos. Musulmanes. Cristianos. Incluso un anglicano… Cuando la amistad une, todas las religiones son un punto de encuentro.

Opus Dei - Nací en Palencia. Soy de Haifa.Chema, licenciado en Historia y Ciencias políticas, cursa un máster en Historia Medieval en la ciudad de Haifa.

Chema Andrés. 23 años. Cinco ciudades.

Denominación de origen: Palencia.

Ciudad vital: Valladolid. Allí conoció la Obra a través del Club Juvenil Tempero. Estudio. Diversión. Piedad. Amigos.

17 años. Universidad. Se fue a Madrid a estudiar Informática. Y Madrid fue el punto de inflexión. En la ciudad en la que nació el Opus Dei, a Chema se le presentó la oportunidad de Oriente: vivir en Tierra Santa para continuar allí sus estudios y ayudar en la labor apostólica que la Obra realiza en Jerusalén desde 1993.

Aeropuerto. Llegadas. Visado de estudiante. Estudio intenso del hebreo. Al año siguiente, Chema se matriculó en Historia y Ciencias políticas. Hoy, licenciado en ambas, cursa un máster en Historia Medieval.

Una vista de Haifa.

Un palentino en Haifa

De Jerusalén, a Haifa, "una ciudad deliciosa, con un área metropolitana de más de medio millón de habitantes". Tercera ciudad de Israel ubicada a los pies del Monte Carmelo. Parques de alta tecnología, como el Matam Park. Puerto industrial. Refinería. Y dos instituciones académicas respetadas, como la Universidad de Haifa y el Technion. No es un extranjero en Haifa. Se nota.

Los porcentajes de fe en Haifa son 82% de judíos, 14% de árabes cristianos y 4% de árabes musulmanes. "Esta ciudad es un modelo de convivencia entre árabes y judíos en Israel. La verdad es que yo me entiendo con todos".

Un anglicano en Nazaret

Religiones. Convivencia. Amistad. Un botón: Chema conoció a Alaa en Nazaret. Era anglicano. "¡Un anglicano en Nazaret! ¡Allí hay de todo! Pues nos hicimos muy amigos". Hablan. Mucho. De lo humano. De lo divino. Alaa fue conociendo mejor la Iglesia Católica y decidió hacer la Profesión de Fe. Después pidió la admisión en el Opus Dei. Ahora estudia Medicina en Roma. Jóvenes del mundo. Jóvenes sin fronteras.

Alaa (izquierda) y Raghd.

Tierra Santa, más allá de los telediarios. Historias de amistades por encima de los credos. "Allí te haces amigos de todos. Respetas sus creencias y ellos suelen sentirse muy atraídos por el espíritu de la Obra: santificar el trabajo, luchas por vivir las virtudes humanas, comprender y querer a todos, ¡y la alegría! Todo esto les llama la atención y a algunos les sirve para respetar todo lo cristiano, e incluso a asombrarse ante nuestra fe".

Chema cuenta que por el centro de la Obra de Haifa "pasan todo tipo de personas". Una casa sin murallas. "Hacemos muchas actividades variadas en las que participan judíos y árabes, tanto cristianos como musulmanes".

Otras historias de amor

Y detrás del telón, y muchas veces en primer plano, sobre la belleza de Tierra Santa asaltan los conflictos, el dolor, el odio… Las tensiones sociales "son graves y todo el mundo lo sabe. Es un problema real que preocupa especialmente a todos los Papas. Los cuatro últimos lo han subrayado viniendo aquí". Sin embargo, en la vida de aquí para allá del Haifa ordinario, Chema cree que "cuando no hay una excesiva ideologización, aquí convivimos pacíficamente. Aquí también surgen fuertes lazos de amistad y bellas historias de amor".

Personalmente, Chema tiene la juventud necesaria para contar con muchos proyectos. "Dios dirá". Ahora participa de una aventura particular querida especialmente por el beato Álvaro del Portillo, y que está en el centro de las intenciones de muchas personas de todo el mundo. Se trata de la puesta en marcha de Saxum Conference Center, un centro que se construye en estos momentos en el camino entre Jerusalén y Emaús desde el que se fomentará el encuentro personal con el Jesús que vivió en Tierra Santa.

Palencia. Valladolid. Madrid. Jerusalén. Haifa. 23 años. Una aventura muy normal, porque la movilidad es una de las señas de identidad de los jóvenes del siglo XXI. Aunque esta no sea una historia de interrail ni de willy-fogs. Ni de Erasmus. Es la historia de un trasplante para servir a la Iglesia…