Fallece José Inés Peiro. Precursor del IPADE y directivo de la Universidad Panamericana.

Esta madrugada del 7 de enero alrededor de la una, José Inés Peiro Urriolagoitia marchó a la casa del Padre.

El Opus Dei en México
Opus Dei - Fallece José Inés Peiro. Precursor del IPADE y directivo de la Universidad Panamericana.

Esta madrugada del 7 de enero alrededor de la una, José Inés Peiro Urriolagoitia marchó a la casa del cielo como consecuencia de haber contraído Covid. Hasta hace apenas unos días, “el Lic Peiro”, como era conocido por muchos, había gozado de buena salud, hasta donde sus 88 años le permitían.

Inés Peiro nació el 21 de enero de 1933 y, aunque nació en Mazatlán, su vida familiar se desarrolló en Pericos, población cercana a la ciudad de Culiacán.

Conoció el Opus Dei en Monterrey mientras estudiaba la carrera de Administración en el Tecnológico de Monterrey. Pidió su admisión como numerario el 2 de noviembre de 1955 y a partir de esa fecha, dedicó su vida a ser y hacer el Opus Dei. Entre otras labores, dirigió la residencia de estudiantes Cholula en Monterrey; estuvo presente en los inicios del IPADE, donde fue profesor de los participantes de la primera generación y posteriormente directivo también de la Universidad Panamericana.

En mayo de 1970 tuvo la fortuna de convivir en la casa de la Comisión Regional de México con San Josemaría durante su estancia en este país. A José Inés le debemos muchas de las narraciones sobre esos 40 días pues escribió, de puño y letra, un diario con lujo de detalle. Su particular estilo lo podemos leer desde las primeras frases del diario el 15 de mayo en que cuenta la expectativa ante la llegada del fundador del Opus Dei: «todos hemos decidido unánime y espontáneamente esperar en vela hasta que llegue el Padre a esta casa, sea la hora que fuere». De ese mismo día es la conocida anécdota que él mismo contó con ocasión de la beatificación de monseñor Álvaro del Portillo en 2014 en la que “corrió” a Mons. Javier Echevarría a su llegada a México.

Dicharachero y espontáneo, Inesito, como es conocido en su natural Pericos, será recordado por su fidelidad, alegría, gran sentido común, calidez humana, sentido del humor y sencillez. Que descanse en paz.