“En Tierra Santa puedes ser un personaje más del Evangelio” jóvenes peregrinos

En abril del 2018, un grupo de jóvenes mexicanos encontró en Israel la verdad de este quinto Evangelio y algunos de ellos nos compartieron sus anécdotas.

El Opus Dei en México

Descubrir en Tierra Santa los lugares por donde pasó Jesucristo es descubrir el rostro de la fe cristiana. “Es pisar donde pisó Jesús, es ver lo que él vio, y sirve mucho para la vida interior. Porque es meterte en los evangelios como un personaje más como decía san Josemaría” cuenta Ana Caro Muñoz, estudiante de Comunicación de la Universidad Panamericana (UP) quien formaba parte del grupo de jovenes mexicanas que realizaron la peregrinación por los lugares santos. De esta manera, el quinto Evangelio fue poco a poco manifestándose delante de los ojos de estos jóvenes. Entre ciudades milenarias, templos erigidos sobre lugares santos y tradiciones de todos los rincones del mundo conviviendo entre ellas para hacer oración todas a un mismo Dios.

“La diferencia entre ir a Israel e ir a Tierra Santa está precisamente en saber viajar como peregrino, en descubrir entre las calles y las plazuelas de la Ciudad Antigua el quinto Evangelio(...)"

Es precisamente esto último uno de los aspectos que más marcó a estos mexicanos en Tierra Santa. No sólo por la convivencia entre judíos, cristianos y musulmanes que comparten calles, negocios y lugares de oración en Israel sino que, sobre todo, las mil caras distintas que tiene el cristianismo en Tierra Santa. En Israel, los cristianos son minoría. “Son pocos, pero viven su fe de la mejor manera” contó por su parte Álvaro Ortega, estudiante de Derecho en la UP. Y es que los cristianos en Tierra Santa están todos los días luchando por mantener el cristianismo en alto, a la altura de Cristo que eligió esa tierra para comenzar con las buenas nuevas. “Ver y rezar tan de cerca con esos cristianos renueva la fe y da fuerza para seguir luchando. Lo mejor de todo, la ayuda es bilateral.”

Es pisar donde pisó Jesús, es ver lo que él vio, y sirve mucho para la vida interior. Porque es meterte en los evangelios como un personaje más como decía san Josemaría”

Alberto Riojas, otro de los estudiantes que fue narró que “cuando escuchaban que éramos mexicanos se sorprendían porque veníamos desde muy lejos movidos por nuestra fe. En Tierra Santa les animaba descubrir que había gente luchando por la misma fe en todas partes del mundo, y les contagiábamos mucho del buen humor y la alegría que tuvimos todo el tiempo. Me parece que les transmitimos nosotros a ellos muchas cosas también”.

“La diferencia entre ir a Israel e ir a Tierra Santa está precisamente en saber viajar como peregrino, en descubrir entre las calles y las plazuelas de la Ciudad Antigua el quinto Evangelio y dejar que éste te descubra a ti también.” Después de conocer Tierra Santa no puedes volver a leer los evangelios de la misma forma. No hay manera en la que, al volver de Tierra Santa, no descubras en cada palabra del Evangelio la presencia en tu vida de las buenas nuevas de Dios.