El tío Álvaro es parte de nuestras vidas

Regina Sandoval, sobrina bisnieta de Mons. Del Portillo, hizo su primera comunión en el marco de la beatificación. Para su familia esto significó un mayor acercamiento al muy querido tío Álvaro.

Opus Dei - El tío Álvaro es parte de nuestras vidas

Luis, ¿qué significó, para ustedes, como familia, acudir a la beatificación de don Álvaro y que, además, en el marco de ese evento Regina recibiera la primera comunión?

Fue el logro de uno de los objetivos más importantes de nuestro plan de familia. Es natural que como familia de don Álvaro acudamos a él para todo. Con mucha frecuencia le rezamos todos juntos. Nuestro hijo menor se llama Álvaro en su memoria, es decir, eltío Álvaro, como nosotros le nombramos, es parte de nuestras vidas, alguien muy cercano a nosotros. Es como si tu mejor amigo o un familiar muy querido te invita a una gran fiesta, una que se está anunciando con mucha anticipación, que estás esperando. Finalmente llega la fecha y puedes estar con esa persona que tanto quieres, festejando juntos. Eso significó para nosotros. Imagínate, dentro de ese festejo, mi hija Regina recibió de manos de Mons. Echevarría su primera comunión… Realmente fue porque el tío Álvaro así lo quiso, nos dio esa satisfacción enorme que, estoy seguro, será determinante en la vida de Regina.

Marichu, ¿cuál es tu parentesco con don Álvaro?

Es por parte de mi familia materna: los Diez de Sollano. Como sabemos, la mamá del tío Álvaro, Clementina Diez de Sollano, era mexicana. Mi abuelo y tío Álvaro eran primos.

Marichu, ¿podrías platicarnos algunos de los recuerdos familiares que tienes de tío Álvaro?

Fuimos muy cercanos a pesar de la distancia con él y con la familia Del Portillo en España. Desde pequeños le hacíamos dibujos y le escribíamos cartas, y él siempre reflejó muchísimo cariño al contestarlas. Recuerdo cuando estuvo en México, en dos ocasiones, la serenidad y dulzura cuando platicábamos, los detalles que tenía con nosotros y su gran memoria para recordar todo lo que le habíamos puesto en las cartas.

Luis, ahora, como familia, ¿tienen alguna relación especial con el beato Álvaro?

Pienso que durante todo el proceso le hemos llegado a conocer más, hemos leído más de él, hemos escuchado más anécdotas de la familia, le hemos tratado más. Me parece que se ha estrechado aún más la relación de nuestra familia con el tío Álvaro. Yo le admiro mucho. Para mí, obviamente es un gran ejemplo de cómo conducirme en todo. En lo profesional, por ejemplo, siempre me pregunto ¿qué decisión tomaría en mi lugar el tío Álvaro? Que, por cierto, era muy hábil con los temas de administración financiera.

Regina, ¿qué sentiste el día de tu primera comunión?

Alegría, porque recibí a Jesús.

¿Y platicas a veces con el tío Álvaro? ¿Qué le cuentas?

Le pido por mi familia, por la salud de todos, y por mis amigas; le rezo todos los días la oración, ya me la aprendí de memoria. Cuando comulgo le pido también que me ayude.

Además de hacer tu primera comunión, ¿qué te gustó de la misa? ¿Y de España?

De la misa, que me la pudo dar don Javier; que conocí a otra niña que hizo la primera comunión conmigo, de Portugal; y que cuando la gente me veía con mi vestido de primera comunión, me decía que pidiera por ellos. De España, especialmente conocer a la familia, la comida, el tour que nos llevó a los lugares más importantes de Madrid. Y además conocí la casa donde vivió el tío Álvaro cuando era chiquito.