«Me he enamorado otra vez de la enfermería»
Adaeze estudió enfermería ortopédica en Nigeria. Tras terminar sus estudios en 2012 se incorporó a una clínica de la ciudad de Enugu (Nigeria). Pero muy pronto el amor por su trabajo se fue apagando, pues las condiciones laborales eran pésimas.
«Os presento la mejor universidad del mundo: mi peluquería»
Dicen que la calle es la mejor universidad. Para Federico, ya jubilado, lo ha sido su peluquería. Señores que llegan, se sientan, y hablan mientras le arreglan el cabello. Era su trabajo, su manera de ganarse la vida. Pero también fue una cátedra privilegiada para conocer a las personas, meterse en su piel, escuchar, aprender y ayudar. Sin cortarse un pelo.
Tiempo para los demás
"La laboriosidad era una virtud que caracterizaba a Dora", recuerda Ma. Carmen Cominges, "aprovechaba el tiempo al máximo. Y era fácil oírle: como me quedan unos minutos, voy a aprovechar para hacer tal o cual cosa".



