Universal desde su comienzo

“La herencia de Mons. Escrivá de Balaguer”, escrito por Luis Ignacio Seco.

Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer fundó el Opus Dei el día 2 de octubre de 1928; el 14 de febrero de 1930, fundaba la Sección femenina; y años más tarde, el 14 de febrero de 1943, dentro del Opus Dei, la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Durante esos primeros años el Opus Dei crece gracias al apostolado personal de su Fundador, que va reuniendo a su alrededor a algunas personas que quieren compartir el afán de almas que le mueve. En sus comienzos, la Obra se difunde entre los estudiantes de la Universidad y por las barriadas obreras de Madrid, así como por otros ambientes y ciudades. En 1934, para ayudar en su vida espiritual a los que se acercaban a él, formaran parte o no del Opus Dei, Mons. Escrivá de Balaguer escribe Consideraciones Espirituales, libro que conseguiría luego una gran difusión con el título de Camino, que el autor dio a la segunda edición ampliada (1939): hoy pasa ya de tres millones de ejemplares.

También han tenido amplia difusión otros escritos suyos; parte de su continua predicación ha ido publicándose en diversas homilías, sobre temas ascéticos, litúrgicos y teológicos, en las que destacan su profundidad teológica y su conexión inmediata entre la doctrina del Evangelio y la vida del cristiano corriente, junto con su excelente calidad literaria.

El libro Es Cristo que pasa, que recoge una pequeña parte de las numerosas homilías dirigidas por el Fundador del Opus Dei a personas de los más diversos ambientes sociales, y que han sido publicadas en la prensa de varios países, apareció en castellano en el primer trimestre de 1973; enseguida se tradujo a las principales lenguas, al igual que Amigos de Dios, un segundo volumen de homilías editado en 1977, y Via Crucis, publicado en 1981.

En 1935 el Opus Dei preparaba el comienzo de su trabajo apostólico en Francia. La guerra civil española y la II Guerra Mundial obligaron a retrasar el proyecto. En 1940 se inicia la actividad apostólica en Portugal; y en muy pocos años se comienza en Inglaterra, Francia, Italia, Estados Unidos, México e Irlanda. A partir de 1949 y 1950 continúa la expansión geográfica: Alemania, Holanda, Argentina, Canadá, Venezuela y los demás países europeos y americanos, además de Japón, Filipinas, Nigeria, Australia, Zaire, Costa de Marfil, Hong–Kong, Singapur, etc.

Mons. Escrivá de Balaguer escribía ya, a sólo seis años de la fundación de la Obra, a los primeros miembros: «Conviene hacer notar que no somos una organización circunstancial, ni venimos a llenar una necesidad particular de un país o de un tiempo detcrminado, porque quiere Jesús su Obra desde el primer momento con entraña universal, católica».

En rigor, poco más se podría añadir a esto si se piensa que la verdadera historia del Opus Dei es la vida de su Fundador y la de cada una de las personas todas, por supuesto, merecedoras del mayor respeto a su intimidad– que libremente se han incorporado y se incorporan al Opus Dei.

Apuntamos, no obstante, algunos datos más. Terminados los estudios de bachillerato, Josemaría Escrivá de Balaguer realizó los estudios eclesiásticos en Zaragoza –fue Superior del Seminario de S. Francisco de Paula–, donde también cursó la carrera de Derecho. Desde aquellos años nunca dejó ya el contacto con la Universidad y con los estudios jurídicos. Se ordenó sacerdote el 28 de marzo de 1925. Poco tiempo después desarrolló su actividad pastoral durante algún tiempo en dos pequeños pueblos de aquella diócesis, hasta que se trasladó a Madrid con su madre y sus hermanos. En Madrid su apostolado se amplía con los obreros y los universitarios. Fue entonces, durante la Segunda República española, cuando empezó a funcionar la residencia de estudiantes de la calle Ferraz, dirigida por los primeros miembros de la Obra en Madrid. Era un colegio universitario concebido como auxiliar de la labor docente, para obtener una formación integral de los estudiantes, desde donde se llevó a cabo una fecunda labor apostólica entre jóvenes universitarios.

Como miles de sacerdotes, el Fundador del Opus Dei padeció persecución cuando comenzó la Guerra Civil española. A pesar de ello, continuó su labor apostólica y sacerdotal. En diciembre de 1937 llegó a Burgos con un reducido número de miembros de la Obra, después de haber pasado a Andorra, a través del Pirineo, en las noches de aquel crudo invierno. En Burgos, Pamplona y San Sebastián –entre otras ciudadesprosiguió su labor sin interrupción entre personas que la guerra había dispersado. Al final de ésta, puso en marcha una residencia de estudiantes en la calle de Jenner y trabajó eficazmente impulsando la labor apostólica por España y por otros países. En 1946, Mons. Escrivá de Balaguer se trasladó a Roma, donde estableció la sede central de la Obra y residió hasta su fallecimiento, en olor de santidad, el 26 de junio de 1975. Su cuerpo reposa en la Cripta del Oratorio de Santa María de la Paz, en la sede central de la Prelatura, en Roma, continuamente acompañado por la oración y el agradecimiento de las numerosas personas de todo el mundo que se han acercado a Dios atraídas por su ejemplo y sus enseñanzas.

Además de otros títulos, tenía los de Doctor en Derecho, había sido profesor de la Escuela de Periodismo de Madrid, Doctor en Teología por la Universidad del Laterano (Roma), Doctor Honoris Causa por la Universidad de Zaragoza, Gran Canciller de las Universidades de Navarra (Pamplona, España) y Piura (Perú). Prelado de Honor de Su Santidad y miembro de la Pontificia Academia Romana de Teología, trabajó como Consultor de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades y de la Comisión Pontificia para la interpretación auténtica del Código de Derecho Canónico.

El 12 de mayo de 1981 dio comienzo en Roma su Causa de Beatificación y Canonización, solicitada a la Santa Sede por miles de personas de los cinco continentes, entre las que se encontraban sesenta y nueve Cardenales y cerca de mil trescientos Obispos, más de un tercio del Episcopado mundial.