Una albojense, al frente del consejo de mujeres del Opus Dei en Roma

Isabel Sánchez Serrano dirige la Asesoría Central y se ocupa de diversas iniciativas sociales y educativas en 90 países.

Opus Dei - Una albojense, al frente del consejo de mujeres del Opus Dei en Roma

La mujer que ocupa el puesto más importante en el Opus Dei se llama Isabel Sánchez Serrano y es de Albox. Pertenece desde 1999 a la Asesoría Central que es uno de los órganos de consejo del prelado de esta institución católica, monseñor Javier Echevarría, segundo sucesor del fundador de la ‘Obra de Dios’ (que es lo que significa Opus Dei y por lo que se le llama ‘la Obra’), san Josemaría Escrivá.

Su trabajo consiste por tanto en la dirección y coordinación de los diversos departamentos de la sede central en Roma, que se ocupan “de la formación cristiana de la juventud, la familia, la promoción social y diversas iniciativas en más de 90 países”, tal como explican desde el departamento de prensa de la Prelatura. Como parte de su trabajo, la albojense ha tenido ocasión de conocer diversos lugares donde personas del Opus Dei realizan diferentes actividades: Costa de Marfil -que visitó después del enfrentamiento armado que sufrió ese país-, Sudáfrica, Singapur, Japón o Venezuela.

Isabel Sánchez, que pertenece a una familia muy conocida de Albox (su padre, Pantaleón Sánchez, fue el médico de la localidad), aunque nació en Murcia en 1969, estudió en el colegio Virgen del Saliente. Cursó el bachillerato en Murcia y en 1987 se trasladó a Valencia para iniciar los estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia.

Fue en 1992 cuando se trasladó a Roma para trabajar en los órganos centrales del Opus Dei y a partir de 1999 comenzó a formar parte de la Asesoría. Además, y hasta 2002, se ocupó del desarrollo de los apostolados del Opus Dei en el área de los Países Bálticos.

En unión con la pastoral diocesana

El Opus Dei es una Prelatura personal de la Iglesia Católica, con un prelado -en la actualidad (desde 2005) Javier Echevarría-, que gobierna la Prelatura con la ayuda de dos vicarios –uno para las mujeres, y otro general-, que son sacerdotes; y dos Consejos: el Consejo General, compuesto por hombres, y la Asesoría Central, por mujeres. Los sacerdotes que forman el presbiterio de la prelatura dependen plenamente del prelado, quien les señala sus cometidos pastorales, que desempeñan en estrecha unión con la pastoral diocesana. La prelatura se responsabiliza de su sostenimiento económico. Los fieles laicos dependen del prelado en lo que se refiere a la misión específica de la prelatura. Están sujetos a las autoridades civiles y a las otras autoridades eclesiásticas de la misma forma que los demás católicos seglares.