Un Pastor bueno y un padre para todos

Artículo de Ignacio Aparisi, Vicario del Opus Dei en Castilla y León, con motivo del fallecimiento de Mons. Javier Echevarría.

Opus Dei - Un Pastor bueno y un padre para todos

Diario de Burgos Un Pastor bueno y un padre para todos (PDF)

Con el fallecimiento de Mons. Javier Echevarría se nos ha marchado al cielo una de las personas que más años vivió junto al fundador de la Obra. Fue su secretario desde 1953 hasta su muerte, en 1975. En 1994, tras el fallecimiento de Álvaro del Portillo, fue elegido

prelado del Opus Dei y ordenado obispo por Juan Pablo II, el 6 de enero de 1995, en la basílica de San Pedro.

Tuve la suerte de conocerle de cerca y pasar temporadas de trabajo junto a él, y siempre me llamó la atención su extraordinario amor al Papa y a la Iglesia. Si tuviera que resumir sus 22 años al frente del Opus Dei, destacaría su fidelidad al carisma fundacional de san Josemaría y su adaptación a las circunstancias que en estos años el mundo ha vivido. Durante ese tiempo, la Obra comenzó su actividad en 16 países, entre otros, Rusia, Kazajistán, Sudáfrica, Indonesia y Sri Lanka. Fue su prioridad la evangelización en los campos de la familia, la juventud y la cultura. Alentó la puesta en marcha de numerosas

iniciativas a favor de inmigrantes, enfermos y marginados. Seguía con especial atención varios centros de cuidados paliativos para enfermos terminales. Ha sido un hombre de su tiempo, interesado por las nuevas tecnologías y por los problemas del mundo contemporáneo. A su lado uno se sentía comprendido y querido.

En España son bien conocidas sus reuniones catequéticas en distintas ciudades. En Burgos estuvo en varias ocasiones; la última en julio del año pasado. Tras celebrar la Misa en la recién inaugurada parroquia de San Josemaría, tuvo un encuentro con cientos de burgaleses en el Fórum Evolución. Allí les transmitió el cariño del Papa Francisco, con quien había estado pocos días antes y hablado de este viaje.

Monseñor Javier Echevarría fue, en fin, un verdadero amigo de los Obispos de esta circunscripción territorial de la Prelatura en Castilla y León, Cantabria y Asturias. Como vicario de esta Delegación, me han expresado su pésame, su dolor y su cariño hacia toda la familia del Opus Dei.

Sin duda Javier Echevarría ha pasado a ocupar un puesto de relieve en la historia de la espiritualidad cristiana y en la Iglesia universal. Al tiempo que ofrecemos sufragios por su alma, nos encomendamos a él con la persuasión de que ahora intercede por nuestras necesidades.