Segundo número de “Studia et Documenta”

Studia et Documenta es una revista científica editada por el Instituto Histórico San Josemaría Escrivá de Balaguer que reúne artículos sobre el santo y sobre la historia del Opus Dei. Recientemente se ha publicado el segundo volumen.

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El segundo volumen de “Studia et Documenta” dedica una sección monográfica a los estudios de doctorado de san Josemaría, parte de su formación académica. 

Según el profesor José Luis Illanes, director del Instituto Histórico, esta sección permite conocer el aprecio de san Josemaría “por la actividad intelectual y cuanto con ella se relaciona, y, en consecuencia, por todo lo que contribuye al progreso del saber y de la cultura”.

Aunque el santo comprendió pronto que debía dedicar su vida a la labor pastoral que conllevaba la fundación del Opus Dei, estuvo siempre próximo al mundo académico, primero como estudiante y más tarde como impulsor de iniciativas universitarias.

Los artículos más extensos de este número de la revista analizan el doctorado de san Josemaría en la Universidad de Madrid y sus estudios de Teología.

Además, hay también artículos sobre su atención a los enfermos de Madrid, la puesta en marcha del Instituto de Periodismo de la Universidad de Navarra (España) y la creación de la escuela para campesinas en Montefalco (México), entre otros.

Asimismo, se analiza la correspondencia que un estudiante de Bilbao, Emiliano Amann, mantuvo con su familia mientras vivía en la primera residencia de estudiantes impulsada en Madrid por san Josemaría. Sus cartas muestran, con sus impresiones personales, algunos rasgos de la vida en el Opus Dei en la etapa inmediatamente anterior a la guerra civil española.

En la sección bibliográfica, se reseñan con detalle diez libros y se ofrece una breve recensión de otros 17.

Entrevistamos a María Eugenia Ossandón, miembro del Comité de redacción de “Studia et Documenta” e investigadora del Instituto Histórico San Josemaría Escrivá de Balaguer:

- ¿Por qué se dedica una sección monográfica a la formación académica de san Josemaría?

El profesor Pedro Rodríguez nos había hecho saber que estaba investigando sobre el doctorado en derecho de san Josemaría Escrivá de Balaguer, lo que podría dar origen a un artículo en la revista. A esto se unió que, más o menos a la vez, el profesor Francesc Castells iba a terminar un trabajo semejante sobre los estudios de teología. Por un asunto práctico, el número de páginas que sumaban ambos artículos, se decidió que el cuaderno monográfico de la revista estuviera constituido por esos dos estudios solamente.

- ¿La formación académica de san Josemaría marcó de alguna manera a la fundación que realizó?

La formación en derecho le dio las herramientas intelectuales para trabajar en la figura jurídica adecuada para la institución que promovía; la formación teológica era, en cambio, una exigencia de su ministerio sacerdotal y a la vez del camino de santidad que difundía. Como explica Castells, en la preparación sacerdotal que san Josemaría había previsto para los fieles del Opus Dei que se ordenarían, se incluía una formación teológica de máximo nivel y eso, en términos académicos, se traduce en alcanzar el grado de doctor.

- ¿Cuáles son las principales novedades históricas –hasta ahora no publicadas- que salen a la luz en este segundo volumen?

En cierto sentido todo es novedoso: todos los estudios profundizan en aspectos de la vida de san Josemaría o en iniciativas nacidas al alero de su formación espiritual que se conocían sólo superficialmente.

Si se refiere Ud. a escritos de san Josemaría o dirigidos a él que no se habían publicado, en este número de Studia et Documenta se da a conocer parte de la correspondencia con uno de sus profesores, José Pou de Foxá, porque está en relación con la tesis doctoral en derecho. Hay también un artículo sobre la tarea sacerdotal de san Josemaría entre los enfermos de Madrid entre 1927 y 1931: este artículo incluye algunas de las notas que recibió de las Damas Apostólicas, la fundación con la que colaboraba en aquellos años, acerca de los enfermos que debía atender espiritualmente.

Quisiera destacar la última sección de la revista: una lista de publicaciones sobre san Josemaría, ordenadas según tipo y año de publicación, que recoge unos 550 títulos. Es sólo la primera parte: falta aún la segunda, que se publicará en el próximo número. Para cualquier investigador, esta sección es una herramienta indispensable.

- Estudios universitarios y atención de enfermos; Facultad de Periodismo en Navarra e Instituto rural para formación de campesinas en Montefalco. ¿Cómo se compaginan actividades e iniciativas tan variadas?

Por una parte, evidentemente todas tienen relación con la persona de san Josemaría. Las dos primeras actividades las realizó personalmente, las otras dos son iniciativas que nacieron bajo su directo impulso y que en su desarrollo contaron con su aliento y, en ocasiones, con sus sugerencias y orientaciones prácticas.

Otro rasgo en común que yo veo es la centralidad de la persona. Enfermos, estudiantes, campesinas..., no son sólo categorías genéricas: para san Josemaría, cada persona es única y por eso merece una educación y atención esmeradas.

- Las cartas del residente de la DYA reflejan la vida normal de esta primera residencia. ¿Qué detalles resaltaría?

Los autores del artículo destacan el ambiente de estudio serio y el clima de familia que había en la residencia. Me llamó la atención que Emiliano Amann tenía 15 años cuando llegó a Madrid para preparar el ingreso a la carrera de Arquitectura. Amann se adaptó rápidamente a la residencia DYA, en la que se estudiaba y trabajaba con intensidad -son interesantes los datos sobre el ritmo de estudio y sobre las actividades para los residentes- y en la que había un verdadero ambiente de familia. Por ejemplo, es notable una carta en la que Amann cuenta a sus padres los cuidados que se han tenido con él con ocasión de una enfermedad.

- ¿Qué reacciones ha habido al primer volumen de Studia et Documenta, editado en 2007?

Se ha llegado a un importante número de suscriptores en todo el mundo, pero hace falta seguir trabajando para llegar a más universidades, bibliotecas, centros de investigación, etc. En la medida en que aparezcan los siguientes números esperamos conseguir este objetivo. La calidad de la revista es la mejor carta de presentación y en eso trabajamos.

- ¿A qué público está dirigida la revista?

Está dirigida al mundo académico, porque publica estudios especializados principalmente de historia, aunque no exclusivamente. Sin embargo, los escritos de historia han tenido siempre un público lector más amplio que el de los especialistas, porque el lenguaje no es técnico. Contiene artículos en diferentes idiomas: los autores pueden enviar sus colaboraciones en francés, inglés, castellano, italiano, alemán o portugués.

- ¿Cómo es posible suscribirse a esta revista?

El método más sencillo de hacerlo es a través de la página web del Instituto Histórico, www.isje.it.