«SE HA TRABAJADO CON PROFUNDIDAD»

“La herencia de Mons. Escrivá de Balaguer”, escrito por Luis Ignacio Seco.

El día 26 de junio de 1984, al cumplirse nueve años de su fallecimiento, concluyó en Madrid el Proceso que se instruía sobre la vida y virtudes del Siervo de Dios Josemaría Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei. Mons. Angel Suquía, Arzobispo de la diócesis, lo clausuró públicamente en la Cripta de la Basílica Pontificia de San Miguel.

En esta ocasión Mons. Suquía manifestó: «es, sin duda, un gran gozo para la Iglesia, que cuantos estamos en comunión con Ella compartimos hoy, en la segura esperanza de que este sencillo acto sirva para despertar y promover deseos y propósitos de santidad». Y finalmente, señaló: «A nosotros nos toca ahora vivir abiertos, como el Siervo de Dios, a la gracia de cada día y de cada hora; esforzarnos por descubrir la voluntad de Dios en nuestros deberes y ejecutarlos con absoluta exactitud y desbordante caridad; siempre atentos al camino que nos señaló con sus enseñanzas, y confiados en su intercesión de Siervo de Dios. Yo no adelanto el juicio que pueda dar la Iglesia sobre la vida y virtudes de Mons. Escrivá de Balaguer».

El P. Rafael Pérez, agustino, Presidente del Tribunal en este Proceso de Madrid, comentó en una entrevista: «La investigación ha sido muy rigurosa. Esta ha sido una Causa bien informada, y se ha trabajado con profundidad y mucha seriedad: así se explican las más de seiscientas sesiones que se han celebrado. Desde luego, ha sido el proceso más largo que yo he conocido ».

Las pruebas recogidas en documentos o declaraciones de testigos fueron inmediatamente remitidas a la S. Congregación para las Causas de los Santos, el Dicasterio de la Santa Sede al que compete su estudio.

En los años 1982 y 1983 se había entregado también a la Sagrada Congregación la documentación relativa a las dos curaciones antes mencionadas atribuidas a la intercesión del Siervo de Dios. Estos Procesos fueron presididos por el Dr. Feliciano Gil de las Heras, auditor de la Rota.