"Puede que tenga excesiva confianza en mi Ángel de la guarda"

José Pedro está casado, es periodista y ciego. Nos habla de las pequeñas peculiaridades de su vida diaria y de su gran devoción a los Ángeles Custodios.

Acaba de celebrar las bodas de plata de su matrimonio. Tiene 50 años recién cumplidos y pidió la admisión en la Obra hace ya 28 años. Estudió Ciencias de la Información en la Complutense y lleva más de veinte en la Dirección de Comunicación de la ONCE. 

Con familiares en la Feria de Sevilla

José Pedro insiste en que su vida no merece especial atención, aunque "si se trata de hablar de la Obra, sí que puede interesar, ya que mi vida es bastante corriente y el Opus Dei precisamente consiste en encontrar a Dios en lo más corriente".

Durante una romería con amigos

Le sobran las anécdotas sobre su ceguera y sus muchos amigos, o sus estudios, pero reconoce que "tal vez lo más llamativo del día a día de una persona ciega, es precisamente la importancia que damos a cosas que para otros no tienen tanta importancia. Por ejemplo, para mí un nuevo bolardo o un andamio que no estaba el día anterior puede ser importantísimo, sobre todo si voy por una calle que conozco bien. Tal vez por eso tengo un trato muy especial con mi Ángel custodio: Puede que tenga excesiva confianza en mi Ángel de la guarda".

También está muy agradecido a proceder de una familia numerosa: "se tiende a ser proteccionista con los ciegos; pero en mi casa yo tenía que poner el lavaplatos y ayudar a bañar a los pequeños como todos los demás".

Historia publicada en octubre de 2009.