El Premio Harambee 2019 reconoce la labor por la educación de las niñas de la médica sudafricana Ozó Ibeziako

Su proyecto 'Art of Living' ha conseguido matricular a varias jóvenes de Johannesburgo en la universidad.

Opus Dei - El Premio Harambee 2019 reconoce la labor por la educación de las niñas de la médica sudafricana Ozó Ibeziako

EFE/20 Minutos El Premio Harambee 2019 reconoce la labor por la educación de las niñas de la médica sudafricana Ozó Ibeziako

La doctora sudafricana Ozo Ibeziako ha recibido este martes el Premio Harambee 2019 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana por su proyecto 'Art of Living', que apoya a niñas de un barrio marginal de Johannesburgo a las que da la oportunidad de crecer, a través de la educación, como mujeres con dignidad. Esta distinción, que ha sido entregada por la Presidenta de honor de Harambee España, Teresa de Borbón-Dos Sicilias, y el Director General del Grupo Pierre Fabre en España, Laurent Coupe, reconoce la intensa labor de esta médica, que supervisa 15 clínicas públicas en las que trabajan cerca de 500 personas, atiende pacientes y es docente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pretoria. Ibeziako acompaña con su proyecto a niñas del barrio marginal de Alexandra —"un entorno hostil con altos niveles de criminalidad"— a intentar conseguir su mayor desafío, que es llegar a la universidad para que cada día en su país se alcancen mayores cotas de igualdad.

"Necesitamos la igualdad real para fomentar todas las capacidades de las mujeres", reclama esta activista, que tiene sus raíces en la tribu Ibo de Anambra State (Nigeria), pero que ha desarrollado su vida en Sudáfrica, donde ha conseguido inscribir con la iniciativa que creó hace seis años a varias niñas en la universidad.

Ayudar a los jóvenes a que descubran su valía

Ibeziako ha convertido su proyecto en un lugar donde las niñas descubren sus capacidades, su igualdad con los chicos, donde aprenden a cómo enfocar su vida hacia el estudio, la formación y el trabajo, ha explicado durante su estancia en Madrid para recoger ese premio. "Les capacita para realizar cambios positivos en su vida, en su familia y su entorno", destaca esta activista que habla en español, que aprendió a través de un curso en línea de la Universidad de Navarra. "Hay libertad de movimientos en Sudáfrica pero se sufren penalidades como falta de acceso a la educación, lo que lleva a estar ociosos a los jóvenes en las calles, donde conviven en ambientes donde hay drogas y prostitución", relata.

Por ello, la distinguida doctora cree decisivo ayudar a los jóvenes a que descubran su valía y, sobre todo, a las chicas. "Detrás de una mujer están los hijos, la sociedad y el país entero; formar a mujeres es educar a una nación", asevera. Durante el acto de entrega de la distinción, el responsable de Harambee, Antonio Hernández, ha destacado que 'Art of Living' no solo "ayuda a las jóvenes a salir de la pobreza a través de la educación y facilitando su acceso a la universidad, sino que consigue que encabecen un movimiento de desarrollo y de mejora para su comunidad".

En su intervención, Ozó Ibeziako puso de relieve que muchas cosas han cambiado en los township de Johannesburgo desde la época del apartheid, pues ahora hay libertad de movimientos y algunas personas han logrado mejorar su situación social y económica pero siguen teniendo alta criminalidad, que afecta a una población mayoritariamente negra.

De una situación de auténtica miseria a la mejor universidad del país

Dijo también que "una gran parte de los jóvenes siguen sin acceso a la educación, lo que produce un círculo vicioso que los lleva al desempleo, a no tener horizonte y a recurrir al crimen, a la droga o a la prostitución como forma de vida". También señaló que la mayoría de las chicas de este barrio ni se plantean estudiar porque tienen que abandonar la escuela muy pronto, y llegar a la universidad es muy difícil.

Sin embargo, de las que participan en el programa 'Art of Living' ya han llegado algunas a la universidad y el próximo curso también lo hará otro grupo de cinco chicas. Una de ellas, que no ha conocido a sus padres y ha vivido en una situación de auténtica miseria, ha sido admitida para estudiar medicina en la universidad de Witwatersrand, la mejor del país.

"De momento no son muchas, comenta, pero la proporción irá creciendo en la medida que dispongamos de más medios para llegar a más personas. Con la ayuda de Harambee y de René Furterer esperamos extender este programa a otros township. En Johannesburgo y Pretoria hay seis asentamientos marginales en los que viven más de tres millones de personas".