Junto al lago Albano

“Tiempo de caminar”, libro de Ana Sastre sobre el fundador del Opus Dei.

Además del lago Albano, que cubre un cráter volcánico de seis kilómetros cuadrados de superficie y 170 metros de profundidad, Castelgandolfo tiene atractivos de excepción. Protegido frente a las nieves y aireado en los meses de canícula romana, el lugar atrae a todos cuantos quieren gozar, aunque sea durante breves horas, del espectáculo de sus viñas, cipreses, acebos y rosas. Por cualquier rincón surge una fontana, un arco en ruinas o la última estatua rescatada por las excavaciones de la vieja Villa de Domiciano.

En este lugar está enclavada la residencia papal, construida en 1624 por Carlo Maderno. Y algo del carácter de cada uno de los Pontífices ha quedado en su ambiente como un epitafio involuntario. Pío XII, por ejemplo, leía, estudiaba y trabajaba muchas horas bajo la sombra de un carrasco secular que se conserva en los jardines.

Edificado sobre la antigua Albalonga, fue un pueblo favorito de Gbethe. Los romanos llaman a este lugar, y a otros pueblos de los alrededores Castelli. «Ir a los Castelli», es una frase que repiten cuando quieren acercarse a gozar de este paisaje lleno de belleza latina.

Aquí, en la finca que Juan XXIII cediera definitivamente a la Obra, se edificará el Colegio Romano de Santa María . Todavía no se ha colocado la última piedra de Villa Tevere y aún pesan deudas graves sobre la casa. Pero todo saldrá adelante: lo que Dios pide es fe y esfuerzo. Y la audacia de apoyar los problemas en esta confianza, y en el trabajo esforzado por parte de todos.

El día 7 de julio de 1959 comienzan las obras de ampliación de este edificio que ha de llamarse Villa delle Rose , y que será la sede del Colegio Romano de Santa María . Se han estudiado minuciosamente los planos por parte de los arquitectos. El Padre ha dado indicaciones, como la que se refiere al diseño de un Aula Magna digna y capaz; y trabajará con ellos, incluso, en la solución arquitectónica completa.

Desea para sus hijas un lugar muy grato como entorno de su estudio, su trabajo y su formación en el espíritu del Opus Dei.

«Quiero, hijas, que en esta casa todo sea claro, alegre, luminoso como vuestras almas» (8).

En noviembre de 1962 ya está disponible una zona de la casa. Pero hasta el 14 de febrero de 1963 no se darán por terminadas las obras. Ese día, el Padre consagra el oratorio de Villa delle Rose poniendo la rúbrica final. Llega a las cinco de la tarde a Castelgandolfo. Alrededor de una imagen de la Virgen, se agrupan alumnas de muchas nacionalidades. Tres continentes están representados junto a este altar, que se alza en la orilla de un volcán apaciguado por el agua. Son exponente del alma con que el Opus Dei trabaja en el mundo, del espíritu universal de la Obra.

«Hijas, ante Nuestro Señor Sacramentado (...) siento el agradecimiento de la primera vez que pusimos un sagrario; de la primera vez que le dijimos al Señor, con palabras de los discípulos de Emaús: quédate con nosotros porque sin Ti se hace de noche.

De lo que hagáis vosotras en estos comienzos dependen tantas cosas buenas, tantas cosas grandes... No defraudéis a Dios... » (9).

Después de la primera Misa, dos lámparas votivas arderán, continuamente, junto al sagrario de Villa delle Rose , señalando la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Y como símbolo de una oración permanente que mantiene viva la Comunión de los Santos.

El 24 de octubre de 1964 se constituye el Istituto Internazionale di Pedagogía o di Scienze dell'educazione , como sección en Roma de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra. Por su estatuto, la Universidad tiene derecho a establecer tales estudios en Centros a distancia. Esta prolongación de la Universidad de Navarra fuera del país de origen no es una innovación propia; otras, como las de Harvard, Lovaina y Oxford, sobrepasan su ámbito nacional creando institutos especializados en diferentes países.

Este Centro de Castelgandolfo incorpora a sus programas la experiencia de Escuelas europeas y americanas dedicadas a los estudios pedagógicos.

En el escudo de Villa delle Rose aparecen tres rosas que se mezclan con cardos; el mar y una estrella a medio camino entre los cielos y las aguas. Y una leyenda: Ipsa Duce . Ella conduce. La Virgen, estrella del mar. Una estrella que aquí, en Castelgandolfo, tiene un rostro en el que se han dado cita la firmeza y el amor.