Impulso de la labor del Opus Dei

Francisco Ponz. MI ENCUENTRO CON EL FUNDADOR DEL OPUS DEI. Madrid, 1939-1944

En 1944, el curso de la guerra mundial presagiaba un fin próximo, y con él llegaba la hora de la expansión del Opus Dei por otros países. A primeros de marzo, el Padre nos pidió que rezáramos mucho por esa expansión. Nos hablaba de comenzar enseguida en Portugal y en Suiza; de intensificar la presencia en Roma con un sacerdote y algunos seglares más. Contaba también que en España todos los Prelados de diócesis en que no se había comenzado la labor deseaban que se empezara cuanto antes. La labor apostólica se había extendido a Sevilla en 1942 y a Santiago en el año siguiente.

En octubre de 1941 había ya en Madrid cuatro centros del Opus Dei para varones. Además de Jenner y Diego de León, estaba el centro de la calle Villanueva -allí vivían Álvaro, Ricardo, Isidoro y Juan Jiménez Vargas- y otro centro en Núñez de Balboa 115, al que fueron a vivir otros también antiguos en la Obra, como Francisco Botella, José María González Barredo, Vicente Rodríguez Casado y Rafael Calvo, y algunos que ya habían terminado la carrera, como Amadeo de Fuenmayor, José Orlandis y Ángel López Amo.

Esos centros fueron suficientes para absorber el crecimiento en Madrid durante un par de años, gracias sobre todo a la elasticidad que permitían las residencias de Jenner y Diego de León. Hacia el final de la primavera de 1943, se hizo perentorio el abandono de los pisos alquilados en Jenner por exigencias del propietario del inmueble. Después de insistente búsqueda y de rezar mucho, se localizaron dos edificios en la Avenida de la Moncloa, los números 3 y 4, uno a cada lado de la calle, que se habilitaron a lo largo del verano para un centenar de residentes. A comienzos del curso 1943-44 llegaron los primeros estudiantes, sin que hubieran terminado las obras. En el mismo verano de 1943, se hizo también preciso otro centro en Madrid para personas con la carrera acabada. Se montó en Españoleto 24. Poco más tarde, en enero de 1944, se cerró por inadecuado el de Núñez de Balboa.

El desarrollo de la labor con mujeres reclamaba una sede física para ellas. Ya en el otoño de 1940, se dispuso de un piso en la calle de Castelló, próximo a Diego de León, pero se dejó pronto porque no resultó apropiado. En abril o mayo de 1942 se alquiló un hotelito en la calle de Jorge Manrique. El 2 de agosto celebró el Padre la primera misa allí y dejó al Señor en el Sagrario. Más adelante, ya en el verano de 1944, se encontró en Villaviciosa de Odón, cerca de Madrid, una casa con amplio jardín, que se dispuso para formación, trabajo, cursos de retiro, convivencias y también descanso de las mujeres del Opus Dei. El Padre la llamó Los Rosales, y se celebró por primera vez la misa en diciembre.

En Barcelona, el Señor quedó reservado en el sagrario del oratorio de El Palau desde mayo de 1943. Habían llegado allí en el verano anterior, como catedráticos de la Universidad, Francisco Botella y Juan Jiménez Vargas, por lo que meses después se puso en Barcelona un segundo centro en la calle de Muntaner 444, para los "menos jóvenes". Por aquellos mismos años, en Zaragoza vivían algunos de la Obra, pero no contaban con locales para el centro; ya en 1944, José Manuel Casas Torres fue como catedrático a la Universidad de Zaragoza, y una zona del piso en que pasó a vivir con su madre, en la calle de Baltasar Gracián, se acondicionó para tener allí los medios de formación.

El comienzo en otras ciudades tuvo relación en parte con motivos de índole profesional. Así, al obtener Vicente Rodríguez Casado una cátedra de Historia en la Universidad de Sevilla en 1942, en octubre del año siguiente Andrés Vázquez de Prada, Javier Ayala, Ismael Sánchez Bella y algunos otros fueron allí por razones de estudio. La labor apostólica se desarrolló en torno a una pequeña residencia que dirigía Vicente, Casa Seras, en relación con la Escuela de Estudios Hispano-Americanos, y hubo varias peticiones de admisión en la Obra. Algo similar ocurrió en Santiago al obtener Amadeo de Fuenmayor en abril de 1943 la cátedra de Derecho Civil; enseguida comenzó allí el trabajo apostólico. Para el curso 1945-46 se abrieron nuevas residencias de estudiantes: Guadaira en Sevilla, Abando en Bilbao y Albayzin en Granada.