Hasta el más mínimo detalle

Eduardo y Raquel, empresarios floristas, cuentan cómo les impresionó el cuidado que la Administración de los Centros del Opus Dei pone en su trabajo.

Eduardo

Buenos días, ni nombre es Eduardo, vivo en Madrid, tengo un taller floral donde realizamos  arreglos florales y de plantas.

Esto es un negocio familiar, más o menos tendrá unos 40 años. Lo inició mi abuelo y mi padre. En un principio eramos mayoristas, eramos importadores y a través de ahí, pues hace ya como unos 15 años mi padre empezó a montar dentro de la empresa un apartado que era el taller floral donde se hacían arreglos tanto para clientes como la catedral de la Almudena, la Basílica de San Miguel  y centros de apostolado del Opus Dei.

'Para mí ha sido un ejemplo profesional y personal observar cómo trabajan las numerarias auxiliares, con qué dedicación, con qué discreción y con qué constancia diaria'

Yo llevo trabajando en la empresa desde los 18 años y, antes de ello siempre me gustaba venir a ayudar y echar una mano en mi tiempo libre.

A través de mi profesión conocí algunos centros de labores apostólicas; clubes, colegios, donde  me iban haciendo encargos para los oratorios de estos centros. Me invitaron a una cena benéfica hace tres años en Fuenllana, me animé y vine.

"Me llamó mucho la atención cómo estas personas cuidaban hasta el más mínimo pequeño detalle". 

Yo conocí el Opus Dei a través de la administración de los centros. Me llamó mucho la atención cómo estas personas cuidaban hasta el más mínimo pequeño detalle.

Para mí ha sido un ejemplo profesional y personal observar cómo trabajan las numerarias auxiliares, con qué dedicación, con qué discreción y con qué constancia diaria; sin esperar ningún agradecimiento, solamente dedicándoselo al Señor su trabajo y su esfuerzo; y el apostolado que van haciendo, con qué constancia, a pesar muchas veces de no tener una palmada en la espalda..

'Si tienes a Dios en tu día te armas más de paciencia, eres mas humilde, le das prioridad a las cosas realmente importantes de la vida y eres un poco más feliz'

Hay una cosa que siempre me ha llamado la atención de ellas es que ellas lo tienen muy claro. En su trabajo nadie les tiene que decir: “qué bonito, qué bien hecho” si no que ellas ya saben que ese trabajo se lo dedican a Dios y ellas se conforman con eso. A lo mejor otra persona egoístamente hoy en día busca un reconocimiento de alguien que diga qué bonito lo has hecho, qué bonito no lo has hecho...

Raquel

Yo soy Raquel. Soy la mujer de Eduardo. Conozco la Obra pues porque eran clientes de mi marido desde hace ya muchos años, pero relación sólo profesional. Hace cosa de tres años me invitaron a una cena benéfica aquí en Fuenllana y bueno, pues conocimos a personas que están vinculadas con la Obra, a padres como nosotros, y poco a poco fuimos intensificando un poco la relación con la Obra, conociendo los centros, conociendo los clubes…

Fui conociendo a todas estas personas y me fue gustando; me fue gustando  de lo que realmente ellas cómo vivían su día a día.

Vista parcial del colegio Fuenllana

Tener a Dios presente en el trabajo diario

Lo que me llamaba mucho la atención es que ellas tenían muy presente siempre durante su día a día, en el trabajo diario, la presencia de Dios, que yo en esto tampoco me había parado hasta hace poco a pensarlo y entonces, pues era la manera de santificar su trabajo diario teniendo presente a Dios en cada momento, no solamente rezando en Misa los domingos. Eso fue lo que más me llamó la atención, lo que más me gustó.

He empezado a acudir a charlas de formación y me están ayudando bastante, porque lo que realmente te llega es la importancia de tener siempre en tu día a día, en tus 24 horas, en todo lo que haces a Dios y entonces cambia mucho de no tenerle presente a tenerle presente, cambia todo: te armas más de paciencia, te, no sé, eres mas humilde, le das prioridad a las cosas realmente importantes de la vida y, en general, yo creo que eres como un poco más feliz.