Dora me sigue ayudando

Después de que algunos de mis familiares nos trajeran algunas estampas de Dora al convento, he obtenido varios favores por su intercesión. Le pido para muchas necesidades ordinarias.

Convento de San José, Ávila
Convento de San José, Ávila (Wikimedia Commons)

Soy una Hermana Carmelita Descalza del Carmelo de Gijón. Conozco la Obra desde hace años y he pedido por sus vocaciones, en servicio de la Iglesia, a san Josemaría.

Algunos de mi familia nos trajeron al Convento unas estampas de Dora. Yo he conseguido varios favores por su intercesión. El primero está relacionado con mi hermano y con las personas que viven en su residencia. El 15 de noviembre de 2020 se infectaron del Covid 19 varios en la residencia, incluido él mismo. Estaban confinados y nos pidieron que rezáramos por ellos para que no se complicaran las cosas y para que en la siguiente prueba que hicieran dieran negativo. Nuestra Madre Priora me lo transmitió y fui inmediatamente a la celda y allí recé una novena a Dora pidiendo la gracia que he dicho anteriormente para mi hermano y para los que vivían con él. Después de unos días nos llamó diciendo que todos lo habían llevado sin especial dificultad y todos habían dado negativo y ya estaban bien. Las demás hermanas también rezaron por ellos.

Otra gracia que le pedí a Dora se produjo poco después. Nos llegó la noticia de que la Priora de las Carmelitas Descalzas de Córdoba también tenía el Covid y se encontraba muy grave. Nos decían que seguramente no pasaría de esa noche. Entonces yo por la noche empecé a rezar la novena a Dora. Recé la oración nueve veces y le pedí que se curara y no muriera. Al día siguiente nos dijeron que estaba mejorando y que había pasado el peligro. En la actualidad está totalmente curada.

Un tercer favor personal que tengo de Dora es que nos avisaron de que un niño se había caído y se había dado un fuerte golpe en un ojo. Estaba sangrando y les dijeron que probablemente perdería la vista. Volví a rezar a Dora nueve veces pidiendo por él. A los pocos días nos dijeron que estaba mejorando y que no perdería la vista. Después me enteré que su familia había pedido su curación a D. Álvaro del Portillo, a quien tenemos mucho cariño porque vino a visitarnos y estuvo de tertulia con nosotras en este convento en 1988. A mí personalmente me escribió una jaculatoria en una imagen de la Virgen...; pero, en esta ocasión, yo le pedí a Dora que intercediera por ese niño. Lo importante es que el chico se curó. Actualmente tengo la estampa de Dora conmigo y le pido muchas necesidades ordinarias y me sigue ayudando.

M. V. C. - España

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Foto: Rafa Esteve, via Wikimedia Commons