El regreso a Madrid

Francisco Ponz. MI ENCUENTRO CON EL FUNDADOR DEL OPUS DEI. Madrid, 1939-1944

El 26 de febrero de 1943 inicié el regreso. Tomé en Zurich un avión -fue mi bautismo de aire-, que cambié en Stuttgart por otro, un viejo aparato Junker, de la Lufthansa, entre civil y militar, que no fue inquietado en ningún momento del vuelo y me dejó por la tarde en Barcelona. Me fui al Palau, el centro del Opus Dei. Me abrió la puerta Jaime Termes, al que no conocía, y pensando que sería un estudiante de la Universidad que llegaba tarde, me invitó con insistencia a asistir a la clase de formación que acababa de comenzar. Mientras procuraba deshacer la confusión junto a mis maletas, llegó Rafael Escolá y se aclaró todo. Rafa me puso al día de las novedades. Cené con Juan Jiménez Vargas, a quien conté mi trabajo en Friburgo, y volví al Palau para charlar con Rafael Termes, director del centro. Al día siguiente, continué en avión a Madrid y llegué esa misma mañana a Diego de León. Era ya el sábado 27 de febrero de 1943. Mi llegada fue muy festejada. El Padre estaba fuera de Madrid y regresó de Vitoria el 1 de marzo.

Además de dos artículos de investigación, me traje de Suiza abundante bibliografía de mi campo científico, una sustancial mejora en mis conocimientos del alemán y un objeto muy importante que me habían encargado los del Centro de Estudios: un diapasón metálico de lengüeta para facilitar dar el tono al coro, lo que causó extraordinaria alegría a Jesús Arellano.