Aislados y sin posibilidad de adquirir comida

Ha surgido un nuevo colectivo vulnerable, formado por todos aquellos que están aislados en casa y que no tienen posibilidad física, económica o por otros motivos, de poder ir a comprar. Así ha surgido la Campaña Comida COVID-19.

Alfa y Omega Comenzaron llevando comida a siete mujeres víctimas de trata y hoy atienden a 700 familias

El Gobierno decretó el Estado de Alarma y los primeros en pedirles ayuda fue una asociación de víctimas de trata «para ver si podíamos llevar comida a siete chicas con sus familias que se habían quedado un poco aisladas». La respuesta, por supuesto, fue afirmativa, y además Nacho San Román junto con un grupo de familias amigas –y el apoyo de la Fundación Tajamar– decidió «tratar de atender todas las peticiones similares que nos llegaran».

La cosa comenzó a crecer y «actualmente atendemos a 700 familias. Nos están llegando entre 150 y 200 familias nuevas a la semana».

Cada dos semanas aproximadamente, mandan a cada beneficiario un lote que consta de gel, 12 rollos de papel higiénico, variado de fruta, 1 caja de leche, 1 bote de café soluble, 1 kg. de azúcar, 3 sobres de sopa, 2 kgs. de pasta, 2 kgs. de arroz largo, 3 bricks de tomate frito, 1 paquete de galletas, 1 tarro de alubias, 1 tarro de garbanzos, 1 paquete de atún y 1 lata de fiambre.

«Al principio lo financiábamos pidiendo dinero a nuestros conocidos» pero ahora se han desbordado todas las expectativas y los promotores han iniciado una campaña de crowdfunding en la plataforma ihelp para tratar de conseguir la «decena de miles de euros que cuesta conseguir toda la comida», asegura San Román.

«Al final son familias ayudando a otras familias»

«Nos hemos encontrado muchísima más necesidad de la que pensábamos y también muchísima más generosidad de la que esperábamos. La iniciativa ha salido adelante porque han ido creciendo las familias que nos pedían ayuda a la vez que íbamos llegando cada vez a más familias que nos daban donativos. Al final son familias ayudando a otras familias», explica Nacho San Román.

La iniciativa, a la que han llamado Campaña Comida COVID-19, está atendiendo a las familias que les derivan desde las asociaciones que atienden a colectivos vulnerables y «con las que colaboramos a lo largo del año. Ellos siguen haciendo una labor increíble, pero no les es posible llegar a todos porque está surgiendo un nuevo colectivo vulnerable que está formado por todos aquellos que están aislados en casa y que no tienen posibilidad física, económica o por otros motivos, de poder ir a comprar. Hay un montón de gente que o le llevas la comida o no tienen comida».

Nacho San Román es consciente de que «la iniciativa va para largo, porque incluso cuando acabe el confinamiento habrá gente que no tenga un trabajo al que volver». Sin embargo, espera que para entonces se haya «reactivado las redes habituales de ayuda».

José Calderero de Aldecoa Alfa y Omega