Cimientos sobrenaturales

Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas

En su adolescencia, soñaba con ser arquitecto y construir grandes edificios. Ahora Dios le pedía que fuera un instrumento fielpara construir un gran edificio sobrenatural que difundiese por los cinco continentes, a lo largo de los siglos, un mensaje divino.

Ese edificio necesitaba, por su propia naturaleza, cimientos sobrenaturales. Por eso comentaba don Josemaría, dos años después de la fundación, el 2 de octubre de 1930: Vengo considerando (...) que los edificios materiales, en su construcción, tienen gran semejanza con los espirituales. Y así como aquella veleta dorada del gran edificio, por mucho que brille y por alta que esté, no importa para la solidez de la obra, mientras, por el contrario, un viejo sillar oculto en los cimientos, bajo tierra, donde nadie lo ve, es de importancia capital para que no se derrumbe la casa..., aunque no brille como el pobre latón dorado allá arriba... Así, en ese gran edificio, que se llama “la Obra de Dios” y que llenará todo el mundo, no hay que dar importancia a la veleta brillante. ¡Eso ya vendrá! Los cimientos: de ellos depende la solidez toda del conjunto. Cimientos hondos, muy hondos y fuertes: los sillares de ese cimiento son la oración ; la argamasa que unirá estos sillares tiene un nombre solamente: expiación . Orar y sufrir, con alegría. Ahondar mucho; pues, para un edificio gigante, se precisa una base gigante también.