La Jove Orquestra Simfònica de Barcelona (JOSB) reúne a músicos de entre 15 y 26 años con un objetivo tan sencillo de enunciar como exigente de cumplir: difundir la música sinfónica. Más que un escenario para la práctica musical, es una institución pedagógica y cultural donde se comparten conocimientos, ilusión, esfuerzo y talento en un entorno de alto nivel artístico.
Fundada en 2015, la orquesta está dirigida desde sus inicios por Carlos Checa. Hablamos con él con motivo de la participación de la JOSB en la vigilia de oración con el Papa León XIV en el estadio olímpico Lluís Companys de Barcelona.
¿Cómo recibieron la noticia de que participarían en la vigilia con el Papa?
Fue una llamada del Arzobispado, y fue un momento de gran emoción. Sabíamos que se estaba valorando incorporar una orquesta sinfónica a la vigilia en el estadio de Montjuïc, y saber que seríamos nosotros me llenó de alegría. Somos parte de un momento histórico para la ciudad.
El lema de Barcelona para esta visita papal es «belleza y alabanza». ¿Diría que la música tiene ese poder de alzar la mirada?
La música no la puedes tocar, pero ella sí te toca. Lo hace a través de un lenguaje que conecta directamente con lo más íntimo de la persona, con el poder de mover la conciencia y llevarla hacia lo trascendente. Sin duda, la música ayuda a alzar la mirada.
¿Qué espera aportar como director? ¿Cómo ha vivido la preparación?
El director es un puente: entre la orquesta, el coro, los solistas y el público. Unirlos a todos con un mismo propósito musical es parte esencial del trabajo, y espero aportar toda mi experiencia con rigor en los ensayos y determinación sobre el escenario. Antes de salir, me encomendaré al Señor, como siempre hago.
¿Qué cree que nos dirá el Papa? ¿Qué le gustaría escuchar?
Es un Papa formidable, con una preparación extraordinaria y una visión global que lo convierte en un referente indiscutible. Sus palabras tienen peso, y el mensaje de paz y amor que transmite va a llegar hondo. Que esté aquí es una oportunidad increíble.
¿Qué recuerdo le gustaría que se llevaran los asistentes a la vigilia?
Que la orquesta estuvo a la altura del momento: con la solemnidad que merecía el acto, con un sonido que cautivó, y con unos jóvenes llenos de talento que supieron conectar con el público.

