«No se trata de hacer cosas extraordinarias, sino de poner amor en lo ordinario»

La parroquia de Santiago, en Medina Sidonia (Cádiz), cuenta desde el 27 de septiembre con un cuadro de san Josemaría. La iniciativa nace de un cooperador del Opus Dei y de varios feligreses.

El domingo 27 de septiembre, durante la Misa en la parroquia de Santiago, en Medina Sidonia (Cádiz), se bendijo un cuadro de san Josemaría que desde entonces queda expuesto en la nave del templo para la veneración de los fieles.

La iniciativa surgió de un cooperador de la Obra y de varios feligreses, que se lo propusieron al párroco, don Gerardo de la Hoz, quien acogió la idea.

Medina Sidonia es una ciudad de antiquísima tradición: uno de los núcleos de población más antiguos de Europa, habitado por fenicios, romanos —la antigua Asido Caesarina—, visigodos y musulmanes. En el extrarradio se conserva la ermita de los Santos Mártires, del siglo VII, con restos visigodos, prueba de una larga tradición cristiana: la ciudad —Asidona— fue sede episcopal en época visigoda y musulmana, hasta que Alfonso X el Sabio la trasladó a Cádiz en el siglo XIII, tras la Reconquista. Perduran también calzadas romanas y construcciones posteriores: murallas, arcos como el de la Pastora y los restos del cerro del Castillo.

Juan Luis y Victoria con sus hijas
Juan Luis y Victoria con sus hijas

La iglesia de Santiago el Mayor, construida en el siglo XVI, guarda notables tesoros artísticos, como el retablo y la imagen del Nazareno, que sale en procesión en Semana Santa y celebró hace pocos años su cuarto centenario.

En la homilía, don Gerardo quiso «dirigir un saludo muy especial a todos los miembros y amigos del Opus Dei que hoy nos acompañáis. San Josemaría quiso recordar, con palabras y con su propia vida, que Dios nos espera precisamente en medio de nuestra vida ordinaria: en la familia, en el trabajo, en las amistades, en las pequeñas obligaciones de cada día».

Más adelante enlazó esa enseñanza con el Evangelio del día, la parábola de los dos hijos: «No se trata de hacer cosas extraordinarias, sino de poner amor en lo ordinario; de procurar que cada tarea, cada encuentro y cada servicio puedan convertirse en una ocasión para amar a Dios y a los demás. Y qué hermoso resulta unir esta enseñanza con aquella frase del Evangelio: "Recapacitó y fue". San Josemaría nos anima precisamente a comenzar y recomenzar muchas veces. A no desanimarnos ante nuestras caídas, sino a acudir con confianza a Dios, levantarnos y seguir adelante».

Y concluyó: «Por eso, al contemplar hoy su imagen, no queremos quedarnos solamente en el recuerdo de una persona. Queremos pedir que su ejemplo nos ayude a buscar a Cristo con más sinceridad, a santificar nuestra vida cotidiana y a vivir con una mayor alegría nuestra vocación cristiana».

Vecinos y amigos en Medina Sidonia
Vecinos y amigos en Medina Sidonia

Durante la Misa se procedió también a la bendición del cuadro, con una oración de la que recogemos algunas palabras: «Señor Dios, Padre nuestro, fuente de toda santidad, te damos gracias por los santos que has suscitado en tu Iglesia como testigos de tu amor y modelos de vida cristiana. […] Que esta imagen nos recuerde que la santidad no está lejos de nosotros, sino que comienza cada día […] en las cosas pequeñas de cada jornada».

El cuadro queda ahora en la nave de la iglesia de Santiago, al alcance de quien entre a rezar: un santo del siglo XX en un templo del XVI, en una ciudad que fue sede episcopal hace más de mil años.