Antoinette Kankindi, Premio Harambee 2017: “La mujer es el auténtico motor de África”

Kankindi no habla de emponderar a la mujer sino de "desvelar" su liderazgo, pues "ya está y hay que sacarlo".

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El Premio Harambee España a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana ha sido concedido este año a la filósofa y profesora de universidad, Antoinette Kankindi (Nord-Kivu R.D. Congo), que este martes ha acudido a Madrid para recoger el premio de manos de S.A.R. Doña Teresa de Borbón, Presidenta de Honor de Harambee.

Antoinette Kankindi es graduada en Filosofía y Letras, y en Derecho, y es doctora en Filosofía política. Además, desde hace 12 años es profesora de Ética y Filosofía Política en la Universidad de Strathmore en Nairobi, Kenya.

La profesora Kankindi está convencida de que es imposible mejorar la vida en cualquier lugar de África si no se trabaja por mejorar la situación de la mujer y dar a la juventud razones para tener esperanza. La mujer, asegura, es "el auténtico motor de África". Kankindi no habla de emponderar o estimular a la mujer sino de "desvelar" el liderazgo de la mujer, pues "ya está y hay que sacarlo".

En 2013 fue invitada al Seminario Internacional de Liderazgo de la Mujer celebrado en Lilongwe, la capital de Malawi. Su conferencia sobre “Liderazgo de las mujeres de África” fue acogida con tanto interés por los países presentes, que el UAF-A (Fondo de Acción Urgente-África) le ha financiado un programa durante los dos últimos años, en el que han participado mujeres empresarias, políticas, periodistas y científicas de zonas como Camerún, Congo, Costa de Marfil, Malawi, Kenia, Sudan del Sur o Uganda. Lo que le ha hecho merecedora del premio Harambee a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana, patrocinado por los laboratorios René Furterer.

Este reconocimiento, dice, es "una gotita de agua en el desierto". Le da fuerzas para continuar con su labor en África donde su objetivo principal es "intentar reducir la desigualdad en término de oportunidades". Busca formar a mujeres jóvenes (normalmente entre 24 y 35 años) y que estas sirvan de "puente" entre ellas y las mujeres rurales "para no dejar a nadie atrás". Asimismo, reconoce que está "obsesionada con impedir que las mujeres jóvenes se encierren en un individualismo liberal". Los valores africanos hablan del "nosotros" y no quiere que su crecimiento profesional las haga caer en el "yo", cáncer de las sociedades occidentales.

Kankindi resume los valores de la mujer africana en tres: familia nuclear y extendida, solidariadad y hospitalidad y se apoya en una metáfora sobre el hogar para hablar de la importancia de la mujer en la sociedad: "las casas en África son construidas por hombres pero en medio de estas hay un pilar que las sostiene en pie, ese pilar es la mujer. En otras culturas podría hablarse de que el hombre es la cabeza y la mujer el cuello".

En 5 días Kankindi dota a las mujeres incluidas en el proyecto de habilidades de liderazgo e integridad y les proporciona conocimientos de sus derechos y responsabilidades para que puedan ayudar también a mejorar la vida de otras mujeres. Les enseña a trabajar con integridad y a lograr el correcto equilibrio entre el trabajo y la familia como parte del desarrollo personal. Así, consigue que jóvenes empresarias creen pequeños negocios y generen empleo para otras chicas que terminan la escuela y no pueden pagarse la universidad. "Hay que conseguir la autonomía económica de la mujer africana (...) y reducir el desempleo, porque si consiguen trabajo podrán seguir pagándose estudios secundarios".

Su proyecto tiene una "eficacia multiplicadora", como señalan desde Harambee. "Impulsa actividades o acciones que levantan el nivel social y educativo del entorno africano (...) dota de técnicas prácticas a la mujer hacia el liderazgo y es capaz de influir a varios países". "Queremos que se reconozcan los rostros de mujeres como Antoinette Kankindi porque en África hay una gran potencialidad", sentencian.