Valentía apostólica
Hijas e hijos míos -escribe Álvaro del Portillo-, valentía apostólica: en el lugar de trabajo y en el hogar doméstico; en el silencio de un laboratorio y en el ruido de una fábrica; en el parlamento y en medio de la calle: en cualquier lugar donde nos encontremos, allí debemos ser apóstoles, con determinación: ¡Dios y audacia!
Exposición sobre Álvaro del Portillo
Carta al director con motivo de la exposición "Un Santo en Datos"
La beatificación de Álvaro del Portillo (Desayuno informativo)
El jueves, día 5 de junio, el vicepostulador de la Causa y la portavoz del comité organizador, intervendrán en el desayuno informativo sobre la beatificación de Álvaro del Portillo.
Preguntas al Vicepostulador de la Causa
José Carlos Martín de la Hoz ha sido el Vicepostulador de la Causa de canonización de Álvaro del Portillo. En esta entrevista detalla algunos detalles de la personalidad y de la vida ejemplar del sucesor de san Josemaría.
Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro
Mensaje del Santo Padre Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
De Madrid al Cielo
Carta al director con motivo de la próxima beatificación de Álvaro del Portillo
El 5 de junio se abren las inscripciones para la beatificación de Álvaro del Portillo
Poco a poco se van perfilando los detalles de la ceremonia de beatificación. Informamos de las novedades sobre inscripciones, zonas y medios de transporte de los eventos del 27 y 28 de septiembre.
Álvaro del Portillo: el poder de la humildad
Reseña del libro sobre Álvaro del Portillo, escrito por Helena Scott y Ethel Tolansky. Ethel Tolansky ha sido directora del departamento de francés en la Universidad de Westminster. Helena Scott trabaja como asistente de investigación en la Universidad de Westminster.
Ser fermento
Durante un viaje a Japón, en 1987, Mons. del Portillo habló sobre la misión específica de los laicos.
Hombres y mujeres humildes
"Para cumplir el deber divino, pensadlo bien -escribe Álvaro del Portillo al comentar la escena de la Visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel-, no suponen obstáculo nuestras limitaciones, con las que el Señor ya cuenta; basta la humildad, porque Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes".






