“Basta poner amor en el trabajo que se hace”
Alessandro Romano hace anuncios de televisión. Trabaja en una agencia de publicidad en Milán (Italia). La espiritualidad del Opus Dei le ha ayudado a ser coherente con sus ideas cristianas en un ambiente profesional difícil. Testimonio tomado del folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’, editado por la Oficina de Información del Opus Dei.
“Trabajando en casa, ayudo a formar santos”
Virginia McGough es ama de casa en Cheshire (Gran Bretaña). Está casada y tiene cinco hijos de 13, 11, 9, 7 y 5 años. Recogemos su testimonio en el que explica que rezar por los cristianos de Kazajstán mientras lava la ropa, atender con amabilidad al vendedor inoportuno, o escuchar a un hijo cuando está agotada son maneras de entregarse a Dios que ha aprendido de san Josemaría.
“No contemplaba la posibilidad de ser santo”
Rolf Herold es profesor en el colegio de enseñanza secundaria de Forhheim (Alemania). Gracias a su mujer, oyó hablar de san Josemaría Escrivá. El modo en que este sacerdote hablaba de Dios le atrajo mucho y le acercó a la Iglesia Católica. Recogemos su testimonio, publicado en el folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’, que se une a los ya publicados en la web.
“San Josemaría me hizo ver que mi trabajo es servicio”
Poco convencido, Patrick Utomi acudió a unos ejercicios espirituales predicados por un sacerdote del Opus Dei en Lagos (Nigeria). “Lo que allí oí transfiguró totalmente mi existencia”. Este profesor de ciencias empresariales y consultor narra cómo se tomó su vida cristiana en serio. Extracto del folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’.
“Como a los primeros cristianos, ¡Dios nos quiere en el mundo!”
Julia Burfitt pensaba que los creyentes no estaban interesados en las cosas del mundo. Tras conocer el Opus Dei, entendió que “Dios quiere que respiremos el mismo aire que todos, sin formar camarillas católicas”. Descubrió que se puede estar a la moda e intervenir en la sociedad y a la vez entablar amistad con Dios. Ofrecemos su testimonio.
“Hacer la comida o bañar a un niño tiene un valor infinito”
Marie Cantin –de Quebec (Canadá)- estudió medicina, pero ahora se dedica por entero a su familia. Leer a san Josemaría le ha ayudado a valorar los sacramentos, a hablar con Dios en todo instante y ante cualquier ocupación, y a hablar de Dios a sus amistades. Ella dice que se siente obligada a compartir un tesoro. Testimonio de ‘La alegría de los hijos de Dios’.
“San Josemaría enseña lecciones prácticas de cristianismo”
Abraham Thomas es cristiano sirio ortodoxo y estudia periodismo en Nueva Delhi (India). La formación cristiana que ha recibido en un centro del Opus Dei ha llamado la atención de sus amigos. “Yo les digo que sólo intento ser un buen cristiano”. Ofrecemos el testimonio de Abraham Thomas recogido por la Oficina de Información de la Obra en el folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’.
“Pensé en las familias de los trabajadores de mi empresa”
Raúl C. Hernandez ya está jubilado. Como siempre se ha dedicado a la empresa, las enseñanzas de san Josemaría le han animado a seguir aportando una visión cristiana a su trabajo. Ahora, asesora a empresas filipinas para que mejoren las condiciones de vida y el horario de los trabajadores. Testimonio de ‘La alegría de los hijos de Dios’.
“Redescubrí el valor de la confesión”
Verónica Montiel, de Buenos Aires (Argentina), quiere cambiar el mundo. Antes, deseaba que estallase una revolución para lograr la justicia social y la libertad de los trabajadores. Ahora, se empeña por esos objetivos diciendo que sí a Dios y esforzándose por trabajar mejor. Testimonio tomado del folleto ‘La alegría de los hijos de Dios’.
“Aprendí a rezar, a tener amistad íntima con Jesucristo”
En Hong Kong (China) vive Bobo Lee Yuen Chun. Esta agente de seguros recibió hace 12 años el bautismo. Desde entonces, se ha apoyado en los textos de san Josemaría para aprender a tratar a Jesús. Ofrecemos un nuevo testimonio del folleto editado por la Oficina de información de la Obra titulado ‘La alegría de los hijos de Dios’.










