¿Puedo hacer algo para crecer en la fe?
«El que me ha visto a mí ha visto al Padre» (Jn 14, 9). La fe cristiana irá creciendo si le dejamos actuar y si estamos dispuestos a reconocer su obrar en nuestras vidas y en la historia. Este artículo explica el papel de la libertad, la Virgen en la fe y la relación con Jesucristo.
Contemplación de los misterios dolorosos del Rosario
San Josemaría redactó de un tirón este breve libro una mañana de diciembre de 1931, después de celebrar la Santa Misa. En sus páginas vertía un modo de meditar los misterios de la vida del Señor y de la Virgen, y de rezar con amor y piedad el Santo Rosario. Se ha traducido a más de veintitrés idiomas y cuenta con más de cien ediciones.
Contemplación de los misterios luminosos del Rosario
San Josemaría redactó de un tirón este breve libro una mañana de diciembre de 1931, después de celebrar la Santa Misa. En sus páginas vertía un modo de meditar los misterios de la vida del Señor y de la Virgen, y de rezar con amor y piedad el Santo Rosario. Se ha traducido a más de veintitrés idiomas y cuenta con más de cien ediciones.
Contemplación de los misterios gloriosos del Rosario
San Josemaría redactó de un tirón este breve libro una mañana de diciembre de 1931, después de celebrar la Santa Misa. En sus páginas vertía un modo de meditar los misterios de la vida del Señor y de la Virgen, y de rezar con amor y piedad el Santo Rosario. Se ha traducido a más de veintitrés idiomas y cuenta con más de cien ediciones.
Sacerdotes, "sólo" sacerdotes
Un capítulo del libro "Opus Dei. Una investigación" de Vittorio Messori.
Un informe para los editores
Un capítulo del libro "Opus Dei. Una investigación" de Vittorio Messori.
El cilicio y los ángeles
Un capítulo del libro "Opus Dei. Una investigación" de Vittorio Messori, en el que aborda la mortificación corporal.
Quién va y quién viene
Un capítulo del libro "Opus Dei. Una investigación" de Vittorio Messori.
Combate, cercanía, misión (7). «Doy mi vida para tomarla de nuevo»: el sentido cristiano del sacrificio (I)
Si un cristiano está dispuesto a ayunar, a sacrificarse por los demás, si puede llevar el sufrimiento con alegría, es porque no quiere dejar solo al Señor con el peso del mal y del sufrimiento del mundo.










