El cuidado de las personas en la atención pastoral del Opus Dei

Las Directrices del Prelado en prevención de abusos de menores y personas vulnerables, así como la formación de los laicos y de los sacerdotes del Opus Dei en el respeto a la intimidad y la libertad de las conciencias, buscan que el servicio a la Iglesia y a las personas se realice en un ambiente sano y seguro. Se informa sobre su implementación en Chile durante estos meses.

Opus Dei - El cuidado de las personas en la atención pastoral del Opus DeiEl Papa Francisco con mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei.

San Josemaría deseaba que las actividades del Opus Dei se realizaran en un “ambiente sereno y alegre”, en el que se respirara “un clima de libertad”, en el que todos se sientan hermanos, bien lejos de la amargura que proviene de la soledad o de la indiferencia. Un clima en el que aprenden a apreciar y a vivir la mutua comprensión, la alegría de una convivencia leal entre los hombres. Amamos y respetamos la libertad, y creemos en su valor educativo y pedagógico. Estamos convencidos de que en un clima así se forman almas con libertad interior, y se forjan hombres capaces de vivir responsablemente la doctrina de Cristo (...) capaces de amar con todo su corazón y con todas sus fuerzas a la Iglesia de Dios y al Romano Pontífice”[1].

AMAMOS Y RESPETAMOS LA LIBERTAD, Y CREEMOS EN SU VALOR EDUCATIVO Y PEDAGÓGICO

El Prelado del Opus Dei, mons. Fernando Ocáriz ha resaltado también este aspecto de la vida espiritual y la necesidad de formar a personas “libres como pájaros”[2]. Así, a los pocos meses de ser elegido escribió una carta dedicada a la libertad, en la que señaló: “La pasión por la libertad, su exigencia por parte de personas y pueblos, es un signo positivo de nuestro tiempo. Reconocer la libertad de cada mujer y de cada hombre significa reconocer que son personas: dueños y responsables de sus propios actos, con la posibilidad de orientar su propia existencia. Aunque la libertad no siempre lleva a desplegar lo mejor de cada uno, nunca podremos exagerar su importancia, porque si no fuéramos libres no podríamos amar[3]”.

San Josemaría, un “enamorado de la libertad”, durante un encuentro con mujeres jóvenes en el Colegio Tabancura.

«No me cansaré de repetir, hijos míos, que una de las más evidentes características del espíritu del Opus Dei es su amor a la libertad y a la comprensión». San Josemaría, Carta 31-V-1954, n. 22.

La libertad debe ir unida a una sólida formación, que los fieles de la Obra deben cuidar especialmente para ejercer su libertad con plenitud. San Josemaría lo explicó así: “la labor de los directores del Opus Dei se encamina principalmente a hacer que a todos (…) llegue el espíritu genuino del Evangelio –espíritu de caridad, de convivencia, de comprensión, absolutamente ajeno al fanatismo–, a través de una sólida y oportuna formación teológica y apostólica. Después, cada uno obra con completa libertad personal y, formando autónomamente su propia conciencia, procura buscar la perfección cristiana y cristianizar su ambiente, santificando su propio trabajo, intelectual o manual, en cualquier circunstancia de su vida y en su propio hogar”[4].

Fomentando ambientes sanos y seguros: las Directrices del Prelado

La triste realidad de los abusos en la sociedad y en la Iglesia ha movido al Papa Francisco a dictar varias normas dirigidas a investigar, sancionar y prevenir los hechos que puedan provocarlos. En el ámbito de la prevención el fomento de la propia libertad juega un papel importante, ya que como explicó mons. Fernando Ocáriz: "El espíritu de la Obra, como el Evangelio, no se superpone a nuestro ser, sino que lo vivifica: es una semilla destinada a crecer en la tierra de cada uno"[5]. Lo mismo vale para las actividades que se dirigen a menores de edad, en las que se cuidan una serie de aspectos para fomentar un ambiente sano y la libertad de cada asistente.

Jóvenes que participan en actividades de formación del Opus Dei, durante el congreso UNIV 2019 en Roma.

En este contexto es que los protocolos de protección de menores y personas vulnerables aprobados para regir en las actividades de la Prelatura en Chile han sido complementados por unas Directrices que el prelado del Opus Dei dictó el 2 de febrero de 2020 para toda la Obra. Estas constituyen una adaptación a la realidad pastoral de la Prelatura de las normas promulgadas por el Papa –Linee guida per la protezione dei minori e delle persone vulnerabili, del 26 de marzo de 2019, y del motu proprio Vos estis lux mundi, del 7 de mayo de 2019–, que buscan fortalecer aún más el marco institucional y normativo de la Iglesia para prevenir y combatir los abusos contra los menores y las personas vulnerables.

Las directrices se encuentran en www.opusdei.cl y en ella se establecen las normas de prevención y normas de conductas que deben regir en las actividades apostólicas en las que participan menores o personas vulnerables. Las medidas y procedimientos contenidos en ellas se aplican a todos los fieles de la Prelatura, laicos y sacerdotes, así como también para las personas que de un modo u otro colaboran en las iniciativas apostólicas y de formación cristiana. Estas normas complementan la misión confiada en los protocolos al Coordinador de protección de menores y lo relativo a la recepción y tratamiento de posibles denuncias.

18 mayo 2019, el día de la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri

Implementación de las Directrices del prelado en Chile

Para implementar las Directrices del prelado en nuestro país, se han tomado las siguientes medidas durante este poco más de año y medio desde que fueron establecidas:

  • Fueron publicadas en la web institucional del Opus Dei en Chile junto a los protocolos para recibir denuncia.
  • En noviembre del 2019 se envió un protocolo para la confesión y la atención pastoral a las obras corporativas y labores personales en las que la Prelatura ofrece atención de capellanía.
  • Se solicitó al Comité Asesor del Vicario, estipulado en los protocolos de protección, una revisión y actualización de los mismos a la luz de estas nuevas directrices, el que fue aprobado el día 1° de octubre de 2020. Entre las mejoras que se hicieron a esta normativa está la incorporación de una Coordinadora adjunta que apoye al Coordinador en el proceso de recepción de denuncias, acogida y acompañamiento de las personas que se quieran contactar, y la ampliación explícita de su aplicación a personas vulnerables, aunque sean mayores de edad.
EL PLAN DE CAPACITACIÓN PERMANENTE PARA QUIENES participan EN LA LABOR CON MENORES ESTÁ ORIENTADO ESPECIALMENTE A COMPRENDER MEJOR LO QUE ES EL ABUSO Y LA HUELLA PSICOLÓGICA QUE ÉSTE DEJA.
  • Tanto Alejandro Romero, Coordinador de protección de menores y personas vulnerables, como Claudia Tarud, Coordinadora adjunta, participaron el curso de prevención de la Conferencia Episcopal de Chile. Ellos a su vez promueven actividades de prevención y capacitación para el trato con menores y personas vulnerables en las actividades de la Prelatura en Chile.
  • Se habilitó un canal de denuncias –coordinaciondeproteccion.cl@opusdei.org– que revisa personalmente el Coordinador de protección de menores y personas vulnerables. A este correo también se pueden enviar quejas y sugerencias que ayuden a mejorar la atención pastoral y corregir a tiempo situaciones anómalas, de tal manera de promover ambientes sanos y seguros.
  • Junto a los medios habituales de formación para los fieles de la Obra, se ha hecho un esfuerzo por explicar en detalle las normas y protocolos de prevención de abusos a todas las personas del Opus Dei, sacerdotes y laicos.
  • En aquellos centros en los que hay actividades con jóvenes y menores de edad se han tenido jornadas especiales sobre las Directrices del Prelado para cuidar su correcta implementación. La actual pandemia ha dificultado la presencialidad de las actividades, por lo que se volverá a realizar una nueva capacitación una vez que se retomen normalmente estas actividades.
  • En esta misma línea formativa, algunos fieles de la Prelatura han asistido a otras capacitaciones, como los cursos de prevención de abuso sexual y creación de ambientes sanos y seguros de la Conferencia Episcopal de Chile.

Prevención: una tarea de todos

Las directrices señalan que en las iniciativas apostólicas que incluyan a menores, se debe dar prioridad a su protección. Por eso, en paralelo a este programa de formación y actualización de los protocolos, se establecieron criterios de idoneidad que deben tener quienes están en la labor con menores.

En la misma línea, se han trabajado acciones para cuidar los siguientes aspectos: los ámbitos de confidencialidad del menor; la comunicación con los padres para que estén oportuna y claramente informados sobre las actividades que se desarrollan; el uso de los canales de comunicación con los menores, principalmente prudencial a través de las redes sociales; el deber grave de informar de cualquier comportamiento potencialmente peligroso que pudieran percibir, etc. entre otras normas de prevención.

Un aspecto importante de la prevención ha sido la mayor incorporación de los padres en el desarrollo de las actividades con menores, haciéndoles partícipes más directos del proceso formativo que ofrece la Prelatura. Para ello se les solicitará, en la medida en que se vaya recuperando la presencialidad, que den su consentimiento escrito para la asistencia de sus hijos a los medios de formación que ofrece la Prelatura a menores de edad.

A los padres se les explican las actividades que se desarrollan y se les invita a conocer las instalaciones del centro. También se cuenta con su ayuda para la organización de paseos o excursiones con los más pequeños, a las que siempre acuden algunos padres. Se ofrecen entrevistas personalizadas y encuentros con matrimonios para conversar sobre la formación de los hijos. Esta presencia de los padres ha sido muy valorada por los encargados de los clubes juveniles, quienes agradecen las sugerencias que les hacen y la valiosa ayuda que prestan.

También se ha buscado a través de diversas notas e informaciones de la web de la Obra en Chile, da a conocer estas medidas al público general, con el fin de que su misma difusión sea un cauce para fortalecer la implementación de las mismas y el clima de confianza y libertad que siempre se ha buscado vivir en las actividades organizadas por la Prelatura.


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[1] San Josemaría, Discursos sobra la Universidad, n. 5. Palabras pronunciadas durante la inauguración del Centro Elis, obra corporativa del Opus Dei, bendecida por el Papa Pablo VI.

[2] Fernando Ocáriz Braña, Carta Pastoral 9-I-2018, citando a San Josemaría en Carta 14-IX-1951, n. 38.

[3] Fernando Ocáriz Braña, Carta Pastoral 9-I-2018, n. 1.

[4] San Josemaría, Conversaciones, n. 35

[5] Fernando Ocáriz Braña, Carta Pastoral 9-I-2018, n. 11.