Dream Team: Dios, mi trabajo y yo (VI)
Alicia Álamo Bartolomé es actriz, arquitecto y periodista. Mujer pionera en Venezuela que en un momento de su trayectoria recibió un consejo de San Josemaría: “Haz de lo que es afición, una profesión”, y decidió dedicarse al teatro con la seriedad de una verdadera apasionada.
Tiago y Teresa: Dios entre las cabras de Trás-os-Montes
Tiago no estaba contento con su trabajo como informático. Así que se puso en manos de Dios y se fue a Trás-os-Montes (Portugal) a trabajar en el campo, como ganadero.
El camino para encontrar a Dios en el trabajo
“Al principio no encontraba a Dios en mi trabajo”, cuenta Autimio. Este dentista brasileño cuenta que, gracias a san Josemaría, descubrió el secreto del trabajo bien hecho: buscar el amor a Dios y a los demás cuidando los pequeños detalles.
Trabajos ordinarios y cómo santificarlos (VII): Asesor financiero
Thomas, casado y con dos hijos pequeños, es asesor financiero y gestiona los ahorros familiares en un período económico muy complejo.
El agente de la KGB y el ingeniero
Durante los años 70, Salvatore, un ingeniero italiano que acababa de conocer a san Josemaría, vivió una aventura digna de una novela de espías.
The Dream Team: Dios, nuestro trabajo y nosotros (V)
Lizmar y Eliú, un matrimonio de locutores venezolanos, han afrontado muchas aventuras entre ellas cambiar de país y encontrar una nueva forma de hacer radio. Hoy, ven la mano de Dios detrás de su historia y descubren una “audiencia” infinita y eterna.
La receta del optimismo constante
“Siempre vi mi discapacidad con naturalidad”, cuenta Cássio. Para este abogado brasileño, “el optimismo nace de creer que Dios está contigo” y de caminar con Él. Porque, como escribió san Josemaría, “la verdadera virtud no es triste y antipática, sino amablemente alegre”.
Amor sobre ruedas
En el matrimonio de Begoña y Javier las cosas van sobre ruedas porque hace 20 años él sufrió un accidente que le dejó postrado en una silla. Sin embargo eso no les ha impedido ser una pareja feliz y hacer muchas cosas en servicio de los demás.
Trabajos ordinarios y cómo santificarlos (VI): asistente escolar
Lucía se dedicó a cuidar a sus hijos, hasta que, no teniéndoles en casa, decidió participar en un concurso público para ser asistente escolar.
La carta de un padre, preso durante el comunismo, a su hijo diácono
Branislav fue ordenado el pasado mes de noviembre como diácono. La ordenación se celebró en plena ola de coronavirus, sin presencia de familiares. Sin embargo, su padre —un activista católico en la Checoslovaquia comunista durante la década de 1980— le envió una carta.









