Argelia
Lunes 13 • Martes 14
Camerún
Miércoles 15 • Jueves 16 • Viernes 17
Angola
Sábado 18 • Domingo 19 • Lunes 21
Guinea Ecuatorial
Martes 22 • Miércoles 23
Argelia: Lunes 13 de abril
- Visita al monumento de los mártires de Maqam Echahid.
Queridos hermanos y hermanas de Argelia:
Que la paz esté con ustedes. As-salamu alaykom!
Doy gracias a Dios por darme la oportunidad de visitar su país como sucesor del apóstol Pedro, después de haberlo hecho ya en dos ocasiones como hijo espiritual de san Agustín. Pero, sobre todo, quien viene ante ustedes es un hermano, feliz de poder renovar, en este encuentro, los lazos de afecto que unen nuestros corazones.
Mirándolos a todos, veo el rostro de un pueblo joven y fuerte, cuya hospitalidad y fraternidad he experimentado en repetidas ocasiones. En el corazón argelino, la amistad, la confianza y la solidaridad no son simples palabras, sino valores importantes que dan calidez y fortaleza a la convivencia.
Argelia es un país extenso, con una larga historia y ricas tradiciones que se remontan a la época de san Agustín e incluso mucho antes de él. Una historia dolorosa, marcada incluso por períodos de violencia que, sin embargo, gracias a la nobleza de espíritu que los caracteriza y que siento viva ahora aquí, han superado con valentía y honestidad.
Detenerse ante este Monumento es un homenaje a esa historia y al alma de un pueblo que ha luchado por la independencia, la dignidad y la soberanía de esta nación.
En este lugar recordamos que Dios desea la paz para cada país; una paz que no es sólo ausencia de conflicto, sino expresión de justicia y de dignidad. Esta paz, que permite enfrentar el futuro con ánimo reconciliado, es posible solamente con el perdón. La lucha verdadera por la liberación será ganada definitivamente sólo cuando la paz se haya conquistado finalmente en los corazones. Sé cuán difícil sea perdonar. Sin embargo, mientras los conflictos se multiplican continuamente en todo el mundo, no se puede añadir resentimiento al resentimiento, de generación en generación.
El futuro pertenece a los hombres y a las mujeres de paz. Al final, la justicia triunfará siempre sobre la injusticia, así como la violencia, más allá de toda apariencia, no tendrá nunca la última palabra.
- Encuentro con las autoridades, la sociedad y el cuerpo diplomático en el Centro de Convenciones «Djamaa el Djazair».
En su encuentro con las autoridades de Argelia, el papa León XIV destacó el papel del país como puente estratégico entre culturas, instando a promover una justicia que garantice el desarrollo de todos los ciudadanos. El pontífice subrayó que la verdadera paz nace de la libertad y de un compromiso sincero por el bien común, animando a los líderes a construir una sociedad donde los jóvenes sean protagonistas de un futuro esperanzador.
Asimismo, resaltó la importancia de la libertad religiosa y la amistad social como pilares para la estabilidad nacional. Agradeció la acogida a la comunidad católica y reafirmó el deseo de la Iglesia de servir discretamente a los más necesitados. Este mensaje invita a ver en el servicio público y en la colaboración civil una oportunidad para sembrar concordia y respeto mutuo en medio de la vida social. Lee el texto completo
- Visita a la gran mezquita de Argel
- Visita privada al centro de acogida y de amistad de las Hermanas Agustinas Misioneras en Bab El Oued
- Encuentro con la comunidad argelina en la Basílica de Nuestra Señora de África
Bajo la mirada de Lalla Meryem (Nuestra Señora), el santo padre dirigió un mensaje centrado en la identidad de una Iglesia que, aunque pequeña en número, está llamada a ser «sacramento de unidad» y semilla de paz en medio de la sociedad.
Al recordar las raíces que se remontan a san Agustín, el pontífice animó a los fieles a vivir su fe con naturalidad, manifestando el rostro maternal de la Iglesia a través del servicio y la entrega en las circunstancias ordinarias de cada jornada.
La memoria de los mártires de Argelia ocupó un lugar central en sus palabras, presentándolos como modelos de una caridad que no conoce fronteras. Su decisión de permanecer junto al pueblo en los momentos más difíciles se describe como un testimonio de fidelidad extrema, donde el amor se sobrepone al miedo. Este sacrificio invita a reflexionar sobre la vocación de todo cristiano a ser artesano de reconciliación, transformando el sufrimiento en una oportunidad para estrechar lazos de fraternidad con todas las personas, sin distinción de creencias.
Finalmente, el papa hizo un llamamiento a la esperanza y al diálogo constructivo, señalando que en la fragilidad es donde más se necesita la dependencia mutua y la confianza en Dios. Instó a la comunidad a continuar con la curación de la memoria y a ver en el prójimo a un compañero de camino indispensable. Para quienes buscan santificar su trabajo y sus relaciones sociales, este mensaje refuerza la idea de que la verdadera libertad y el dinamismo social nacen de un corazón que sirve con alegría y contribuye al bien común desde la sencillez de la vida diaria.
