El 20 de octubre de 1956, los sacerdotes Gonzalo Bueno y Agustín Falceto llegaron a Montevideo, enviados por san Josemaría Escrivá para comenzar la labor apostólica del Opus Dei en Uruguay. Los primeros pasos fueron sencillos: una casa alquilada en Pocitos, nuevas amistades y el deseo de compartir un mensaje que entonces comenzaba a difundirse por el mundo: que todas las personas pueden encontrar a Dios y buscar la santidad en medio de su trabajo, su familia y su vida cotidiana.

Setenta años después, aquella primera semilla sigue dando frutos. A lo largo de estas décadas, muchas personas, inspiradas por el espíritu del Opus Dei, han impulsado iniciativas educativas y sociales para contribuir al bien de la sociedad. Entre ellas se encuentran Los Pinos y Los Rosales, en Casavalle, que acompañan a niños, jóvenes y familias; las residencias universitarias Del Mar, Montefaro y Miradores; y otras iniciativas de formación, educación y promoción humana. Detrás de cada proyecto hay historias de personas que han querido poner sus talentos y su tiempo al servicio de los demás.
Este aniversario es una oportunidad para agradecer a quienes hicieron posible este camino y a tantas familias y amigos que lo han acompañado. Pero también para mirar hacia adelante y renovar la ilusión de seguir compartiendo el mensaje de san Josemaría: descubrir a Dios en las circunstancias ordinarias de la vida y transformar esas circunstancias en oportunidades para querer y servir a los demás.
Para celebrar estos 70 años, el domingo 25 de octubre se realizará un encuentro de familias en la casa de retiros La Cantera. La jornada comenzará con la Santa Misa a las 12:00, concelebrada por el p. Juan Llavallol, el p. Carlos Varela y el p. Gonzalo Bueno. Este último fue, junto con el p. Agustín Falceto, fallecido en 2022, uno de los dos primeros miembros del Opus Dei que llegaron a Montevideo el 20 de octubre de 1956 para comenzar la labor apostólica en Uruguay. El p. Gonzalo cumplirá 99 años el próximo mes. Después de la Misa habrá un almuerzo compartido, un espectáculo musical familiar y el rezo del Rosario. Será una ocasión para reencontrarse, compartir recuerdos y agradecer juntos.


