Inicios, ilusiones y un volcán

Comenzamos el año con mucha ilusión, con un paseo con papás del Club Torre al volcán de Santa Ana, el más alto de El Salvador.

El Opus Dei en El Salvador
Opus Dei - Inicios, ilusiones y un volcán

El volcán de Santa Ana, también conocido como Ilamatepec o cerro de la sabiduría, es el más alto del país. Decir que con el Club Torre lo hemos subido decenas de veces se queda corto, pero ninguna nos supo tanto a gloria como esta última ocasión, la primera después de un largo confinamiento. Eso sí, fue un buen descubrimiento saber que es posible hacer hiking con un cubrebocas.

“¿Por dónde van? ¿Ya llegaron?”, preguntó Luis Enrique que iba saliendo con sus hijos, su hermano y su sobrino. Para evitar riesgos, en lugar de irnos en un solo autobús, cada papá se fue con sus hijos en su propio vehículo. Cinco familias de aventureros partimos un domingo en la mañana para darnos cita con la naturaleza.

En la medida que íbamos subiendo fuimos charlando de todo: de lo importante que es alejarse un rato de las pantallas, convivir padres e hijos, lo clave que es formarse humana y cristianamente. Algún papá recordó sus años mozos en el Club y se sorprendía que ahora sus hijos eran los que tomaban el relevo y eran ellos los entusiastas de participar del Club.

Jaime, por ejemplo, nos presumía que su generación fue la ganadora de la Convención Centroamericana de Clubes Juveniles y a su hijo además le entusiasmaba participar en la próxima convención, aunque de momento fuese virtual por las circunstancias.

Los más chicos también estaban contentos de convivir con la naturaleza y poder conocerse no solo a través de la pantalla en el plan de viernes digital. Luiber, Matteo, José y Santi fueron los protagonistas de un juego épico de personajes: “¿Es hombre?”, “Sí”, “¿Vive en Santa Ana?” “No”, “¿Es Spiderman?”, “¡¿Cómo supiste!?”, “Bueno es mi turno…”

Al final, ellos mismos, después de almorzar cada uno sus panes, empezaron a sugerir buenas ideas como un torneo de ajedrez virtual, manualidades y otros planes. ¡Es genial que ellos propongan actividades lúdicas que se intercalen con las clases de virtudes que reciben!

Enero. Ya se ve que logramos iniciar el año con mil ilusiones para seguir luchando por cambiar el mundo desde nuestra trinchera, apoyando a cada familia y a cada chico. Ahora Jaime jr. se entusiasmó con el encargo de buscar sitios para ir de excursión. ¿Dónde nos llevará febrero?