La vuelta al mundo en una vida
Angel Miquel Aymar nació en México, vivió en Barcelona y desde hace cuatro años reside en Bratislava, donde estudia Comunicación del Marketing.
La amistad, camino hacia Dios
Para un cristiano, para cualquier cristiano, ser amigo implica querer que el amigo se haga amigo de Cristo. Ese es el apostolado de amistad que enseñó San Josemaría Escrivá y que practican los miembros del Opus Dei.
Son fieles creyentes en el amor
Una luminosa transformación de sus vidas. Así es como estos matrimonios regiomomontanos definen su pertenencia al Opus Dei.
Haga clic aquí
Lucina, de Guadalajara, México, es madre de familia y trabaja fuera de casa. Su lucha por alcanzar la santidad transcurre entre cazuelas, libros de tareas, alarmas de la agenda electrónica y pequeños calcetines. Aquí nos comparte su experiencia tras "darle ENTER a Dios".
San Josemaría en Youtube
La Oficina de información del Opus Dei cuenta con un canal de videos en Youtube.
Una siembra de paz y de alegría
En este artículo con ocasión del 80 aniversario publicado en el periódico Reforma, el Prelado del Opus Dei pide a Dios que esta institución de la Iglesia cumpla siempre su misión: "realizar en las almas una siembra generosa de la paz y la alegría del Evangelio".
80 años de aquel 2 de octubre
Hace ochenta años, un joven sacerdote recibía de Dios una luz. Vio, mientras rezaba en su cuarto, a miles de hombres y mujeres buscando en las ocupaciones de la Tierra el camino al Cielo. Era el 2 de octubre de 1928. Conozca más sobre esta fecha.
Es mucho el 80 aniversario
Recuerdos de un sacerdote del Opus Dei con motivo del 80 aniversario.
Celebra el Opus Dei su 80 aniversario
En palabras de Mons. Pablo Palomar, vicario del Opus Dei en el Occidente de México, la Obra es una gran catequesis para que la gente conozca más a Cristo, y así, uniéndose al Señor, Él "haga de las suyas dentro de su alma".
"Me llamo Leire..."
Leire tiene 33 años. Se casó con Rober queriendo formar “un hogar luminoso y alegre”, expresión que aprendió de san Josemaría. Han pasado nueve años y tienen cuatro niñas, dos con síndrome de Down. Con ellas, su hogar es más luminoso y alegre que nunca.







