"La santidad está compuesta de heroísmos. Por tanto, en el trabajo se nos pide el heroísmo de ‘acabar’ bien las tareas que nos corresponden, día tras día". San Josemaría.
¡Descansar es esencial! Nos recarga de energía y nos ayuda a centrarnos. Dios valora tanto nuestro trabajo como nuestro descanso, ya que ambos son oportunidades para santificarnos y dar sentido a nuestra vida.