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La vocación de san Josemaría

“Llegó el amor cuando menos lo esperaba...”. Así decía la letra de una canción que un grupo de jóvenes cantó a san Josemaría. Y él la aprovechó para recordar el momento en que llegó el Amor a su vida: “Cristo me dijo: eres mío”.

"Jesús, aquí está Juan el lechero"

Siendo San Josemaría un sacerdote joven, conoció a un lechero que todas las mañanas entraba en su iglesia unos pocos segundos y decía: “Jesús, aquí está Juan el lechero”. Al santo, aquella oración le pareció sencilla y hermosa.

Jesús y sus discípulos

¿Cómo nos trata Jesús? El Señor nos trata como trató a sus discípulos: con cariño, con naturalidad, con paciencia ante nuestros errores. Así lo explica el fundador el Opus Dei en este video.

San José, padre del Señor

El Fundador del Opus Dei veía en san José al padre fuerte y cariñoso que Cristo quiso tener en la tierra. A él le pedía que le enseñase a tratar a María y a Jesús: “¡Cómo lo abrazaría, cómo lo besaría!...”

Ilusionarse con la vida ordinaria

“Si pones amor en tus días, cada día es distinto”, aconseja el fundador del Opus Dei a quien quiere huir de la rutina y encontrar a Dios en su jornada habitual.

La Misa: porque Cristo no ha muerto

Video: En una tertulia, preguntaron a san Josemaría cómo aprovechar mejor la Misa. El santo recordó que es un acto maravilloso, de Cristo: “Porque Cristo no ha muerto, Cristo vive”.

“Estoy roto, pero sigo sirviendo”

Las cosas más propias de la vida ordinaria sirven para hacer oración. Una sopera rota, por ejemplo. San Josemaría decía que él era así, como una sopera rota -por los pecados- y arreglada -gracias a la confesión- que seguía sirviendo buen alimento a los demás.

Los cooperadores del Opus Dei

Los cooperadores son personas que ayudan al Opus Dei de diferentes maneras: con su oración, con su dinero, con su trabajo, con su tiempo… San Josemaría les animaba también a exigir a otras personas, a dar la cara por Cristo.

Leer el Evangelio

San Josemaría cuenta en este video cómo hacía oración con el Evangelio: siendo un personaje más entre los discípulos de Jesús.

Hablar a Dios con el corazón

Para hablar con Dios, aconsejaba san Josemaría a un amigo, “no escojas las palabras. Como cuando hablas con tu mujer y con tus hijos, o con las personas que quieres... Deja que tu corazón marche”.