Recuerdos de Valdebebas
"En 1958 Valdebebas era uno de los barrios más desamparados de Madrid..." Gloria Toranzo relata cómo se puso en marcha un dispensario médico en el mismo lugar en el que será beatificado Álvaro del Portillo.
Ayudar a los demás
Mons. Álvaro del Portillo: "Un hijo de Dios tiene que estar preocupado por amar a todos los demás, por comprender a todos, por querer a todos".
“Me he sentido muy querido por mi hermano”
Para Carlos, su hermano Álvaro es más que un hombre ejemplar. La virtud de Álvaro del Portillo es una decidida preferencia por el amor a Dios y al prójimo: irradiándolo, enseñándolo, compartiéndolo.
"Para mí don Álvaro es una gran sonrisa y una gran paz"
Me llamo Francien, soy de Holanda y trabajo como empleada de hogar.
“Recuerdo el carácter cálido y sereno de don Álvaro”
Austine Omeno Odhiamo, soy keniano y vivo en Nairobi. Trabajo en el Eastlands Project, una iniciativa del Opus Dei en Kenia para dar formación a empresarios de modo que puedan gestionar mejor su empresa.
"Ir a la beatificación es ya un milagro: ¡nos tocó un viaje de avión en una rifa!"
Me llamo Rhonda Wood, soy franco-canadiense y tengo 61 años. Soy miembro del Opus Dei desde hace 20 años. Trabajo como funcionaria del gobierno y soy presidenta de una asociación caritativa en Toronto.
Beatificación de Álvaro del Portillo, un regalo de Dios
Álvaro del Portillo fue un hombre fiel. Fiel a su vocación divina, fiel a san Josemaría, al espíritu que Dios le había confiado, fiel en las cosas pequeñas, fiel en el menor detalle, todos los días y hasta el final.
Encuentro Internacional "40 iniciativas contra la pobreza"
Madrid acoge el 25 de septiembre un encuentro internacional en el que se conocerán las experiencias de las 40 labores sociales impulsadas por Álvaro del Portillo en todo el mundo. La jornada se retransmitirá en directo a través de varias páginas web.
Dile, a solas, que le quieres
Descansa en la filiación divina. Dios es un Padre —¡tu Padre!— lleno de ternura, de infinito amor. —Llámale Padre muchas veces, y dile —a solas— que le quieres, ¡que le quieres muchísimo!: que sientes el orgullo y la fuerza de ser hijo suyo. Niño amigo, dile: Jesús, sabiendo que te quiero y que me quieres, lo demás nada me importa: todo va bien.
“Don Álvaro es un gigante espiritual a la vez que un padre muy cercano y amigo”
Me llamo Alex Havard, soy periodista, francés, y trabajo en Moscú.









