Ejemplo cristiano en el trabajo
¿Cómo mantener la dignidad, dando la cara en un ambiente poco cristiano? Esta pregunta, tan actual, se la hicieron a san Josemaría en 1972. Y ésta fue su respuesta (vídeo: 0’44’’)
"Comprender a los hijos"
Los hijos a veces causan preocupación. San Josemaría, con dos anécdotas de su familia, explica que a veces bastará con comprender y confiar en los hijos (02’38’’).
"La principal virtud de un profesor"
San Josemaría se reunió en 1972 con un grupo de profesores de colegio. Como cristianos, ¿en qué virtud tiene que destacar un maestro?, le preguntaron (00’52’’).
“Cuando hablo con Él, hablo así…”
¿Cómo se puede amar más al Señor?, preguntaron a san Josemaría. El sacerdote contó con sencillez cómo era su trato con Dios. "Hay que visitarlo, conversar, intimar, verlo con los ojos del alma..." (3’52’’).
“Estoy roto, pero sigo sirviendo”
Las cosas más propias de la vida ordinaria sirven para hacer oración. Una sopera rota, por ejemplo. San Josemaría decía que él era así, como una sopera rota -por los pecados- y arreglada -gracias a la confesión- que seguía sirviendo buen alimento a los demás (01’58’’).
“Hablar a Dios con el corazón”
Para hablar con Dios, aconsejaba San Josemaría a un amigo, “no escojas las palabras. Como cuando hablas con tu mujer y con tus hijos, o con las personas que quieres... Deja que tu corazón marche” (2’42’’).
“San José, padre del Señor”
El Fundador del Opus Dei veía en san José al padre fuerte y cariñoso que Cristo quiso tener en la tierra. A él le pedía que le enseñase a tratar a María y a Jesús: “¡Cómo lo abrazaría, cómo lo besaría!...” (2’15’’).
A la hora de la muerte
Morir es un trago duro, reconoce san Josemaría, pero es a la vez un paso que nos abre las puertas de la vida. Por eso, los cristianos podemos afrontar la muerte con esperanza (00’52’’).
Encontrar a Dios en la vida diaria
Dios -explica san Josemaría- es un Padre que nos acompaña en los momentos buenos y no tan buenos, cuando reímos y cuando lloramos (00'39'').
La cultura de tratar a Dios
En Sevilla (España), San Josemaría mantuvo un diálogo con un hombre del campo. “Somos dos hermanos en el trabajo”, le dijo el santo. Su cultura –no aprendida en los libros- le permitía tratar muy bien a Dios (1’45’’).