Elegir confiar
El tramo final del viaje se vuelve especialmente duro mientras ascienden hacia Jerusalén. Entre el cansancio, la incertidumbre y la cercanía de Belén, José se enfrenta a la pregunta decisiva: cómo responder a lo que Dios le está pidiendo.
Yahvé mira el corazón
José y María llevan dos días de viaje hacia Belén. El camino es largo, la lluvia dificulta el trayecto y José no siempre sabe si está haciendo lo correcto. La caravana avanza mientras buscan animales y lugares donde descansar, sorteando los imprevistos del viaje.
Entre el cansancio y la esperanza
El viaje entra en su tramo más exigente y el cansancio empieza a notarse. Entre el esfuerzo diario y la esperanza que los sostiene, José aprende a convivir con luces y sombras mientras se acercan a Belén.
De Nazaret a Belén: primera parada
Acompañemos a la Sagrada Familia en su recorrido hacia Belén. En esta primera parada San José y la Virgen María van junto a la caravana desde las montañas de Nazaret a Tiberíades en el mar de Galilea. Sienten miedo e incetidumbre, pero el consuelo de saber que viajarán acompañados de tantos otros que se desplazan con ocasión del censo les anima a seguir adelante.
De Nazaret a Belén: segunda parada
En esta segunda parada, la caravana se dirige del sur del mar de Galilea a Perea. Han tenido que dormir en carpas a la interperie porque no había lugar en las posadas, pero José y tantas personas que van con ellos, cuidan de María. De su Madre. Nuestra Madre.
Caminar sin certezas
José se prepara para dejar Nazaret con María, que está a punto de dar a luz. Un censo impuesto por los romanos los obliga a emprender un viaje largo y arriesgado hasta Belén. Entre imprevistos, escasez y miedo, José avanza sin saber qué les espera, confiando en que Yahvé no los abandona.
De Nazaret a Belén: tercera parada
Estamos en Adviento, en la mitad del camino. La caravana en la que van María y José se mueve de Perea a Jericó. A pesar del cansancio, José confía en la ayuda de Dios para llegar a Belén.
Un cuento de ladrones y patatas fritas
El Evangelio es siempre el mismo, y aún así es siempre nuevo. Siendo niño, al fundador del Opus Dei le gustaba escuchar siempre el mismo cuento protagonizado por unos ladrones.
María de Betania
Lázaro enferma y muere, dejando a sus hermanas en duelo. A pesar de llamar a Jesús, Él no llega a tiempo. Cuando finalmente Jesús llega, María lo confronta con su ausencia. Jesús llora con ellos y hace un milagro: resucita a su amigo Lázaro de entre los muertos.
Quitarse capas... No todos los héroes las llevan
Este texto te invita a mirar hacia dentro, a pelar capas como una cebolla —aunque duela un poco— para dejar espacio al verdadero encuentro. Porque no todos los héroes llevan capa… algunos simplemente se atreven a ser ellos mismos frente a Dios.










