Fernando, cartero: «Todos necesitamos que alguien nos escuche»
A sus 54 años, este vecino de Derio (País Vasco) cuida de su padre —en las primeras etapas de Alzheimer— y trabaja en Correos tras haber ejercido como chófer de la alta sociedad. Entre kilómetros de pedales, páginas de libros y el reparto diario, Fernando ha descubierto que el envío más urgente y valioso del ser humano no cabe en ningún sobre: el tiempo para atender a los demás.
Paco Florido cierra el sobre
“Me jubilo el mismo día que empecé, y de eso hace ya 42 años”, explica. En aquel entonces, tal y como rememora, se estrenó en la mayoría de edad y en el oficio al que ha dedicado toda su vida, el de cartero. La suya es una historia bastante singular.
35 años repartiendo cartas
Paco Florido es, desde los 18 años, cartero en Las Palmas de Gran Canaria. Pidió la admisión en el Opus Dei poco tiempo después y casi cuatro décadas más tarde continúa repartiendo cartas en el mismo barrio.
Tractorista, cartero, agricultor... la historia de Fernando
Fernando Casao tiene 75 años y durante su vida ha ejercido de montador de canastas, tractorista, ordeñador de vacas, recolector de remolacha, repartidor de sacos de harina, cartero, agricultor…



